El Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela condenó este martes la reacción del presidente de Guyana, Irfaan Ali, ante el uso de un broche con el mapa de Venezuela, incluyendo el territorio de la Guayana Esequiba, por parte de la presidenta ejecutiva Delcy Rodríguez durante su visita a Barbados. La cancillería venezolana calificó la respuesta guyanesa como un intento de desviar la atención de las responsabilidades internacionales que emanan del Acuerdo de Ginebra de 1966.
A través de un comunicado publicado en su canal de Telegram, el canciller Yván Gil criticó la actitud del mandatario guyanés, señalando que resulta insólito que pretenda juzgar incluso la forma de vestir de otros jefes de Estado. Gil se refirió específicamente a la denuncia realizada por Ali ante la Caricom sobre el broche de Rodríguez, considerándola una acción desproporcionada y carente de fundamento.
¿También va a prohibir los mapas, los libros de historia o cualquier símbolo que le incomode? , cuestionó el canciller Gil, enfatizando que el broche en cuestión no es más que una expresión de una verdad histórica respaldada por el Acuerdo de Ginebra de 1966, un tratado previo a la actual escenificación mediática por parte de Guyana.
El canciller Gil acusó a Guyana de recurrir a tácticas desesperadas para evitar abordar la cuestión de la soberanía territorial del Esequibo, un territorio en disputa que Venezuela reclama desde hace décadas. Según la posición venezolana, el Acuerdo de Ginebra establece mecanismos para la resolución pacífica de la controversia, pero Guyana estaría intentando eludir su cumplimiento mediante acciones dilatorias y provocaciones.
Mucho ruido, mucha teatralidad pero poca sustancia , afirmó Gil, describiendo la reacción guyanesa como una maniobra errática que no altera la realidad. El canciller reiteró la postura firme de Venezuela sobre su soberanía territorial, declarando que Venezuela es una sola, y su historia y soberanía territorial no se borra ni con cartas, ni con poses, ni con shows improvisados .
La controversia se intensificó tras la visita de la presidenta ejecutiva Delcy Rodríguez a Barbados, donde participó en la VIII Cumbre de la Comunidad del Caribe (Caricom). Durante el evento, Rodríguez lució un broche con el mapa de Venezuela que incluye el territorio del Esequibo, lo que provocó una protesta formal por parte del presidente guyanés ante la Caricom.
El Gobierno de Guyana argumenta que el broche representa una provocación y una violación de la integridad territorial del país. Sin embargo, Venezuela defiende el derecho de sus representantes a expresar su identidad nacional y a reafirmar la posición histórica del país sobre el Esequibo.
El Acuerdo de Ginebra de 1966, firmado por Venezuela, el Reino Unido (en representación de la entonces Guayana Británica) y Guyana, estableció un marco para la resolución pacífica de la controversia territorial. El acuerdo prevé la negociación directa entre las partes o la recurrencia a mecanismos internacionales de solución de controversias, como la Corte Internacional de Justicia (CIJ).
En los últimos años, la disputa territorial ha cobrado mayor relevancia debido al descubrimiento de importantes reservas de petróleo en aguas adyacentes al Esequibo. Esto ha generado tensiones entre Venezuela y Guyana, así como un mayor interés por parte de la comunidad internacional en la resolución del conflicto.
Venezuela ha insistido en que la única vía viable para resolver la controversia es el diálogo directo con Guyana, en el marco del Acuerdo de Ginebra. El país ha propuesto la creación de una comisión mixta para abordar la cuestión territorial y buscar una solución mutuamente aceptable.
Por su parte, Guyana ha solicitado a la CIJ que declare la validez del Laudo Arbitral de París de 1899, que otorgó el territorio del Esequibo a Gran Bretaña. Venezuela considera que este laudo es nulo e írrito, ya que fue resultado de un proceso viciado y carente de legitimidad.
La cancillería venezolana ha denunciado que Guyana está utilizando la disputa territorial como una estrategia para distraer la atención de sus propios problemas internos y para justificar su acercamiento a potencias extranjeras con intereses en la región.
El Gobierno de Venezuela ha reafirmado su compromiso con la paz y la estabilidad en la región, pero ha advertido que no renunciará a su legítimo derecho sobre el territorio del Esequibo. La cancillería ha instado a la comunidad internacional a apoyar los esfuerzos de diálogo entre Venezuela y Guyana y a promover una solución pacífica y justa de la controversia territorial.
La tensión entre Venezuela y Guyana continúa siendo un tema de preocupación para la región y para la comunidad internacional. La resolución de la disputa territorial requiere de un diálogo constructivo y de un compromiso genuino por parte de ambas partes, así como del respeto al derecho internacional y a los principios de soberanía e integridad territorial.












