El ministro de Economía, Luis Caputo, proyectó un panorama optimista para la economía argentina, destacando una incipiente recuperación en sectores clave como la industria y la construcción. Sin embargo, referentes del sector constructivo expresaron reservas sobre el alcance real de estas mejoras, señalando que la obra pública, impulsada por las concesiones de rutas nacionales, representa solo una porción limitada de la actividad total.
Durante su participación en Expo EFI, Caputo afirmó que la recaudación ha comenzado a aumentar y que los indicadores de marzo revelan cifras positivas en áreas que previamente mostraban retraso. El ministro enfatizó que la puesta en marcha de los 9.000 kilómetros de corredores viales, prevista para junio o julio, inyectará un impulso significativo a la economía, complementado por la licitación de otros 12.000 kilómetros de rutas nacionales. Caputo argumentó que estas inversiones no solo reactivarán la economía, sino que también mejorarán la productividad logística del país. Además, destacó la entrega de rutas nacionales a las provincias, que podrán llevar a cabo las obras con financiamiento propio o con el apoyo de instituciones financieras como el BID, el Banco Mundial y la CAF.
No obstante, la visión optimista del gobierno choca con la realidad que experimenta el sector privado de la construcción. Una fuente consultada por Infobae advirtió que las concesiones de rutas tienen un impacto limitado, ya que solo abarcan el 30% de la actividad constructiva, mientras que el 70% restante corresponde a la obra privada, que sigue sufriendo las consecuencias de los aumentos de costos y la incertidumbre macroeconómica. Si bien existe cierta expectativa en torno a los anuncios de los 12.000 kilómetros de nuevas rutas, la fuente señaló la falta de detalles concretos sobre la modalidad de ejecución y la viabilidad de concesionar tramos con bajo tránsito. Escuchamos que el Gobierno quiere hacer una mezcla de peaje y subsidio, pero escuchamos, no tenemos detalles, por lo que no sabemos si va a cerrar , comentó la fuente, solicitando mantener el anonimato.
En relación con el plan de los 9.000 kilómetros de corredores viales, la fuente confirmó que existen dos contratos en marcha y otros dos próximos a adjudicarse, con la posibilidad de que se adjudiquen más proyectos a mediados de año. Sin embargo, relativizó el impacto de estos proyectos, argumentando que, considerando los 40.000 kilómetros de rutas existentes en Vialidad Nacional, los 9.000 kilómetros adicionales generarán movimiento, pero no serán significativos en la totalidad del sistema vial.
Los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) confirman una trayectoria de caída en la actividad constructiva durante 2024, seguida de una leve recuperación interanual en 2025. En 2024, el sector experimentó caídas de 15,4% en enero, 17,3% en febrero, 26,4% en marzo, 24,4% en abril, 21,6% en mayo, 23,2% en junio y 18,7% en julio. A partir de agosto, la caída se moderó, registrando variaciones de -13% en agosto, -15,2% en septiembre, -14,5% en octubre, -14,2% en noviembre y -6,8% en diciembre. Esta tendencia refleja, en parte, la política de obra pública cero implementada por la gestión de Javier Milei.
En 2025, la construcción mostró una recuperación interanual, aunque modesta, en comparación con la caída del año anterior. El sector registró incrementos de 2,5% en enero, 4,5% en febrero, 10,8% en marzo y 16,1% en abril. Mayo se mantuvo en 6,1%, mientras que en junio la mejora fue de 9,1%. La tendencia continuó en julio con una suba de 1,2%, agosto con 0,7% y septiembre con 2,4%. Octubre y noviembre alternaron entre subas y bajas, y en diciembre la cifra se mantuvo prácticamente estable. En enero de 2026, la construcción subió apenas 0,3% respecto al mismo mes del año anterior y en febrero una caída de 0,6 por ciento.
La divergencia entre las declaraciones del ministro Caputo y las percepciones del sector privado se fundamenta en la composición del mercado de la construcción, donde la mayoría de las empresas se concentran en la obra privada, un segmento afectado por los altos costos y la incertidumbre económica. En este contexto, las concesiones de rutas tienen una capacidad limitada para impulsar la recuperación del sector en su conjunto.
El debate sobre el impacto potencial de las nuevas licitaciones viales se desarrolla en un escenario donde los datos oficiales indican una recuperación acotada tras un año de fuerte retroceso. La reacción de los actores privados sugiere que, si bien la obra pública puede contribuir a mitigar la caída, la clave para una reactivación sostenida reside en la revitalización de la inversión privada y la reducción de los costos para las empresas que sostienen la mayor parte del empleo y la actividad en el sector. La efectividad de las políticas gubernamentales dependerá, en última instancia, de su capacidad para abordar las preocupaciones del sector privado y generar un entorno económico más favorable para la inversión y el crecimiento.










