El baloncesto español está de luto tras la confirmación del fallecimiento de Moncho Monsalve, una de las figuras más influyentes en la historia de este deporte. El exjugador y entrenador falleció el 28 de abril de 2026 a los 81 años, según informaron fuentes oficiales del Real Madrid Baloncesto y diversos medios deportivos. Aunque no se han detallado públicamente las causas exactas de su fallecimiento, trascendió que en los últimos años enfrentó problemas de salud, incluyendo antecedentes cardíacos que marcaron parte de su vida. Su partida deja un vacío significativo en el deporte, especialmente entre quienes lo consideraban un referente dentro y fuera de la cancha.
Nacido en 1945 en Medina del Campo, Valladolid, Moncho Monsalve mostró desde joven una inclinación natural por el deporte. En sus primeros años, incursionó en disciplinas como el atletismo, el fútbol y el balonmano, antes de encontrar su verdadera vocación en el baloncesto. Su talento no pasó desapercibido. De hecho, una anécdota que marcó su destino fue su descubrimiento mientras participaba en los Sanfermines de Pamplona, lo que abrió las puertas a su incursión profesional.
En 1962 debutó con el Atlético San Sebastián, dando inicio a una carrera que pronto lo llevaría a la élite del baloncesto europeo. A partir de entonces, su crecimiento fue constante, consolidándose como un jugador de gran presencia física y habilidades destacadas en la posición de pívot, lo que le permitió destacar rápidamente en competiciones nacionales e internacionales.
El punto más alto de su carrera como jugador llegó con el Real Madrid Baloncesto, equipo al que perteneció entre 1963 y 1967. Durante este periodo, Monsalve fue parte de una generación dorada que conquistó múltiples títulos. Con el conjunto blanco, ganó tres Copas de Europa, tres Ligas españolas y tres Copas nacionales, consolidándose como uno de los nombres más importantes de la época. Su desempeño también lo llevó a vestir la camiseta de la selección española, con la que disputó 61 partidos internacionales.
Además, participó en torneos de alto nivel como el Eurobasket de Polonia 1963, la Unión Soviética 1965 y Finlandia 1967, así como el Mundial de Chile 1966. Sin embargo, su carrera como jugador se vio truncada de forma prematura debido a lesiones en las rodillas, lo que incluso le impidió participar en los Juegos Olímpicos de México 1968.
Tras su salida del Real Madrid, continuó su trayectoria en clubes como Kas Bilbao y Sant Josep de Badalona, donde dejó muestras de su capacidad anotadora, incluyendo partidos memorables. Su paso por estos equipos, aunque posterior a su etapa más gloriosa, demostró su pasión y compromiso con el baloncesto, manteniendo un alto nivel competitivo a pesar de las dificultades físicas.
Moncho Monsalve no solo fue un jugador excepcional, sino también una persona querida y respetada en el mundo del deporte. Su carisma y humildad lo convirtieron en un referente para las nuevas generaciones de baloncestistas, quienes siempre lo recordarán como un ejemplo a seguir. Su legado perdurará en la memoria de todos los aficionados al baloncesto español, quienes lo considerarán siempre como una leyenda de este deporte.
La noticia de su fallecimiento ha generado una ola de mensajes de condolencia en las redes sociales y en los medios de comunicación. Clubes, jugadores, entrenadores y aficionados han expresado su pesar por la pérdida de esta figura emblemática del baloncesto español. El Real Madrid Baloncesto ha emitido un comunicado oficial en el que expresa su profundo dolor y ofrece sus más sinceras condolencias a su familia y amigos.
La figura de Moncho Monsalve trasciende lo deportivo. Su historia personal, marcada por la superación y el esfuerzo, lo convierte en un ejemplo de vida para todos. Su descubrimiento en los Sanfermines, su rápida adaptación al baloncesto y su éxito en la élite del deporte europeo son prueba de su talento y determinación. A pesar de las lesiones que truncaron su carrera como jugador, nunca perdió su pasión por el baloncesto y continuó vinculado a este deporte como entrenador y comentarista deportivo.
Su contribución al baloncesto español es incalculable. No solo fue un jugador de primer nivel, sino también un promotor del deporte y un ejemplo de deportividad. Su legado perdurará en la memoria de todos los aficionados al baloncesto español, quienes lo considerarán siempre como una leyenda de este deporte. La pérdida de Moncho Monsalve deja un vacío irreparable en el mundo del baloncesto, pero su recuerdo seguirá vivo en el corazón de todos aquellos que lo conocieron y admiraron.












