El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, inauguró la jornada A un año del gran apagón en Madrid, un acto organizado por el Grupo Parlamentario Popular. Este evento se produce en un contexto de consolidación de pactos de gobierno del PP con Vox, tras la reciente investidura de María Guardiola en Extremadura, y con expectativas similares en Aragón y Castilla y León. La atención se centra ahora en la campaña andaluza, donde el PP busca revalidar la mayoría absoluta alcanzada en 2022, evitando así la necesidad de negociaciones complejas con la extrema derecha y las consiguientes cesiones, como la polémica expresión "prioridad nacional".
El balance interno en la dirección del PP es positivo. Si bien los acuerdos con Vox implican compartir el poder, hasta el momento no se han producido derrotas electorales y se ha logrado mantener el control de las instituciones. Sin embargo, el análisis va más allá de los resultados inmediatos. Feijóo ha estado analizando en detalle una encuesta encargada específicamente para evaluar el impacto de estos acuerdos y las percepciones ciudadanas sobre temas clave como la inmigración.
Las principales conclusiones de este sondeo, al que ha tenido acceso EL PERIÓDICO, revelan que la retórica de la "prioridad nacional", impulsada por Vox, no genera rechazo generalizado en la ciudadanía. De hecho, un 38,5% de los votantes socialistas se muestran a favor de esta idea. Además, un significativo porcentaje de electores socialistas, concretamente el 37,3%, considera que la inmigración provoca una "saturación" de los servicios públicos. Incluso, uno de cada cuatro votantes del PSOE cree que los inmigrantes no deberían tener derecho a prestaciones sociales.
Estos datos, que circulan internamente en la dirección del PP, sugieren que los acuerdos con Vox, a pesar de las dificultades en la negociación y las críticas, están en sintonía con las preocupaciones de una parte importante de la población, incluyendo a votantes tradicionalmente vinculados al PSOE. La dirección popular considera que estos acuerdos no solo son necesarios para asegurar la gobernabilidad, sino que también reflejan una realidad social que no puede ser ignorada.
Fuentes de la dirección nacional del PP confirman que el giro en la política migratoria del partido, impulsado por Feijóo, no responde tanto a la presión de Vox como a la necesidad de alinear el PP con sus homólogos europeos del Partido Popular Europeo (PPE). Se argumenta que el presidente Pedro Sánchez es quien se encuentra en una posición cada vez más aislada en este tema, ya que sus propuestas no cuentan con el respaldo de otros partidos socialdemócratas en la Unión Europea, como la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, cuyo enfoque migratorio es significativamente diferente al del gobierno español.
El análisis de la encuesta revela una oportunidad para el PP de expandir su base electoral hacia la izquierda, captando votos de aquellos votantes socialistas que comparten preocupaciones similares sobre la inmigración y el acceso a las prestaciones sociales. Este fenómeno, según recuerdan los populares, ya se ha observado en otros países europeos, como Francia, donde el crecimiento de la extrema derecha se ha producido en áreas tradicionalmente socialistas.
La dirección del PP considera que esta estrategia puede ser efectiva para aumentar su representación electoral, aprovechando el descontento de una parte del electorado socialista con las políticas del gobierno actual. El tiempo determinará si este diagnóstico es acertado, pero actualmente representa una línea estratégica clara para Feijóo y su equipo. La campaña andaluza se presenta como una prueba crucial para validar esta hipótesis y consolidar la posición del PP como principal fuerza de la oposición. La capacidad de Juan Manuel Moreno para revalidar la mayoría absoluta sin necesidad de pactos con Vox será un factor determinante para evaluar el éxito de esta estrategia y su viabilidad a largo plazo. La atención se centra ahora en los resultados electorales y en la evolución de las percepciones ciudadanas sobre los temas clave que marcan el debate político actual. La gestión de la inmigración y el equilibrio entre la gobernabilidad y los principios ideológicos se presentan como los principales desafíos para el PP en los próximos meses.











