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El ministro de Vivienda y Urbanización, Iván Poduje, desató una fuerte polémica al responsabilizar al senador Alfonso de Urresti (PS) por los retrasos en el proyecto habitacional Guacamayo 3 en Valdivia, que afecta a más de 570 familias. El incidente ocurrió durante una reunión en las dependencias del Serviu de Valdivia, donde se discutía la disponibilidad de suelos para la construcción, obstaculizada por la Ley de Humedales Urbanos.
La discusión se encendió cuando uno de los presentes señaló que Valdivia es considerada una ciudad humedal. Ante esto, Poduje respondió con un enérgico Dígale a las familias eso , emplazando a sus interlocutores. La réplica no tardó en llegar, con la afirmación de que las familias ya están al tanto de la situación. Sin embargo, el ministro insistió en su crítica, cuestionando los ocho años de espera que han tenido que soportar las familias del proyecto, atribuyéndolo directamente a la ley impulsada por el senador De Urresti. ¿Y ocho años le parece algo decente, por esta locura que hizo este senador? , declaró Poduje, añadiendo que Esa ley quedó mal hecha. Es por eso que las vecinas tuvieron que esperar 8 años .
El senador De Urresti no tardó en responder a las acusaciones a través de sus redes sociales. En un primer momento, señaló que, como arquitecto, el ministro Poduje debería comprender que la urgencia habitacional no justifica heredar desastres , advirtiendo que confundir agilidad con negligencia es condenar a las familias a vivir inundadas . Posteriormente, en un video, calificó las palabras del ministro como lamentables , destacando la complejidad de llevar adelante un proyecto habitacional y criticando que Poduje intente simplificar la situación culpando a una ley que, según el parlamentario, sus propios ministros habían respaldado y votado en el pasado. Un ministro de Vivienda tiene que estar a disposición de buscar soluciones, y no de azuzar ni dividir. Es realmente lamentable que en su calidad de ministro de Vivienda y Urbanismo no persiga esos objetivos , afirmó De Urresti.
La polémica rápidamente escaló, generando reacciones dentro del Partido Socialista. El senador Juan Luis Castro, jefe de la bancada de senadores, acusó al ministro Poduje de una conducta impropia de una autoridad de Estado , rechazando su tono provocador y advirtiendo que este estilo contradice el discurso de unidad y diálogo del gobierno. La bancada del PS emitió un comunicado expresando su respaldo absoluto al senador De Urresti y manifestando su preocupación por el tono y la forma en que el ministro ha abordado el debate. Los senadores socialistas recordaron que la Ley de Humedales Urbanos contó con respaldo transversal en el Congreso y llamaron al gobierno de José Antonio Kast a corregir estas dinámicas que en nada ayudan , instando a relacionarse con respeto y a dejar de lado las caricaturas que solo buscan denostar a quienes están en la oposición .
La controversia trascendió los límites del PS, llegando al oficialismo. La presidenta del Senado, Paulina Núñez (RN), se sumó a la defensa de la ley y de su proceso legislativo a través de sus redes sociales, afirmando que, como presidenta del Senado, se ha preocupado de mantener las formas, considerando que son tan relevantes como el fondo de los asuntos. Destacó que la Ley de Humedales, impulsada por el senador De Urresti, tuvo apoyos transversales y enfatizó el respeto a la discusión democrática y al rol de los poderes del Estado.
Sin embargo, el ministro Poduje replicó a la senadora Núñez, defendiendo su postura y señalando que su preocupación principal son las familias sin casa, incluyendo aquellas que han tenido que esperar años debido a una muy mala ley de humedales , refiriéndose a las familias de Guacamayo en Valdivia que han esperado más de ocho años. La senadora Núñez respondió rápidamente, enfatizando que, tan importante como las viviendas para las familias que lo necesitan, es la buena convivencia en el país, partiendo por las autoridades, sugiriendo que este tipo de actitudes a veces frenan los proyectos y leyes.
La discusión pública pone de manifiesto las tensiones existentes entre el gobierno y la oposición en torno a la Ley de Humedales Urbanos y sus efectos en el desarrollo de proyectos habitacionales. El caso de Guacamayo 3 en Valdivia se ha convertido en un símbolo de los desafíos que enfrenta el país para garantizar el acceso a la vivienda, especialmente en zonas con características geográficas complejas. La falta de acuerdo sobre la mejor manera de abordar estos desafíos amenaza con prolongar la espera de cientos de familias que necesitan una solución habitacional digna y segura.











