Alexis Paparoni, dirigente de Primero Justicia, reveló detalles de su reciente detención por parte de la Dgcim, describiendo un intento de obtener acceso a su teléfono mediante Face ID mientras se encontraba bajo custodia. El político fue interceptado en el Aeropuerto Internacional de Maiquetía cuando se disponía a viajar a El Vigía y posteriormente trasladado a la sede de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim) en Boleíta, estado Miranda.
Paparoni fue imputado por cargos de terrorismo y asociación para delinquir, basándose en un expediente que data del año 2022. En una entrevista concedida al periodista David Placer, el dirigente político detalló las circunstancias de su detención y el trato recibido durante su tiempo en la Dgcim.
Si bien Paparoni reconoció que no puede calificar el trato como "bueno" dada la naturaleza de su detención, sí lo describió como "decente". Sin embargo, relató un incidente específico que considera una forma de acoso: la insistencia de los funcionarios en desbloquear su teléfono móvil, que utiliza la tecnología de reconocimiento facial Face ID.
Me piden, estando ya en la Dgcim de Boleíta, la clave de mi teléfono como estos teléfonos tienen Face ID, a cada rato iban a la oficina pequeña donde me tenían con dos sillas y una mesita en el medio a pasarme el teléfono por la cara para obviamente desbloquearlo , explicó Paparoni. Este procedimiento, según su testimonio, se repetía constantemente con el objetivo de acceder a la información contenida en su dispositivo.
El dirigente de Primero Justicia atribuyó esta detención a una estrategia más amplia de acoso judicial destinada a desmoralizar a la dirigencia política opositora. Sin embargo, enfatizó la importancia de no ceder ante la intimidación y de mantener la firmeza en la defensa de los principios democráticos.
Este acoso judicial busca quebrarle la moral a toda la dirigencia política y es lo que quiero que seamos ejemplo: no nos podemos dejar quebrar la moral, no nos podemos dejar amilanar porque eso refuerza la convicción. Al final siempre la verdad se sabe, así que tenemos que mantener enarboladas esas banderas , afirmó Paparoni.
La rápida respuesta y la denuncia pública, según el político, fueron factores clave para garantizar su integridad física y lograr su liberación bajo medidas cautelares. En este sentido, Paparoni destacó la diferencia entre las detenciones ocurridas en años anteriores y la situación actual, resaltando la importancia de la visibilidad y la denuncia en el contexto del proceso electoral que se avecina.
Al ser consultado sobre las implicaciones de ser un preso político antes y después del 3 de enero de 2026, Paparoni fue categórico en la necesidad de mantener la transparencia y la denuncia de cada caso. Considera fundamental que la comunidad internacional y la opinión pública estén al tanto de las violaciones de los derechos humanos y las prácticas represivas que se llevan a cabo en Venezuela.
Creo que tiene que ser un ejemplo que en este post 3 de enero sí vale la pena denunciar, que sí tenemos que decir la verdad, que vale la pena el no quedarnos callados porque la lucha continúa. No nos podemos dejar amilanar, que es lo que esta persecución busca: meternos miedo y neutralizarnos , sentenció Paparoni.
Actualmente, el dirigente de Primero Justicia se encuentra sujeto a medidas cautelares, que incluyen la prohibición de salir del país. A pesar de estas restricciones, Paparoni se mantiene firme en su compromiso con la defensa de la democracia y la libertad en Venezuela, y ha instado a sus compañeros de oposición a no dejarse intimidar por las tácticas represivas del gobierno.
La detención de Alexis Paparoni se suma a una larga lista de casos de persecución política y acoso judicial contra líderes opositores en Venezuela. La comunidad internacional ha expresado su preocupación por la situación de los derechos humanos en el país y ha instado al gobierno a respetar las libertades civiles y políticas.
El caso de Paparoni pone de manifiesto la necesidad de fortalecer los mecanismos de protección de los derechos humanos y de garantizar la independencia del sistema judicial en Venezuela. Asimismo, subraya la importancia de la denuncia pública y la visibilidad de los casos de persecución política como herramientas para combatir la impunidad y promover el respeto a los derechos fundamentales.
La denuncia de Paparoni sobre el intento de desbloquear su teléfono mediante Face ID también plantea interrogantes sobre la privacidad y la seguridad de las comunicaciones de los líderes opositores en Venezuela. La posibilidad de que las autoridades accedan a información confidencial contenida en sus dispositivos móviles podría tener graves consecuencias para su seguridad y la de sus colaboradores.
En definitiva, la detención de Alexis Paparoni y su denuncia de acoso judicial representan un llamado de atención sobre la situación de los derechos humanos en Venezuela y la necesidad de redoblar los esfuerzos para proteger a los defensores de los derechos humanos y a los líderes opositores. La lucha por la democracia y la libertad en Venezuela continúa, y la transparencia y la denuncia pública son herramientas fundamentales para lograr un cambio positivo en el país.












