El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha presionado a la Fundación Nacional para la Conservación del Patrimonio Histórico para que retire la demanda que interpuso contra la Casa Blanca en relación con el proyecto del salón de baile del presidente Donald Trump, citando el intento de asesinato ocurrido durante la cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca el sábado en el hotel Hilton de Washington DC.
En una carta dirigida al abogado de la fundación, Greg Craig, el fiscal general interino, Todd Blanche, argumentó que la demanda representa una amenaza directa para la seguridad del presidente Trump, su familia y su personal. Blanche enfatizó que el incidente del sábado, donde se evitó por poco un ataque contra el presidente, debería servir como una revelación de la imprudencia de una demanda que, según él, busca obstaculizar al presidente a cualquier precio .
Ya es suficiente , declaró Blanche en la misiva, que fue difundida a través de sus redes sociales. Instó a la Fundación Nacional para la Conservación del Patrimonio Histórico a retirar voluntariamente esta demanda infundada a la brevedad posible.
El fiscal advirtió que, si la demanda no se retira antes de las 9:00 a.m. del lunes, el gobierno buscará la revocación de la medida cautelar previamente otorgada y solicitará el desestimación del caso, basándose en los extraordinarios acontecimientos de la noche anterior. Blanche dejó claro que la falta de respuesta antes de la hora indicada se interpretará como una oposición a la solicitud del gobierno.
Blanche defendió la necesidad del salón de baile de la Casa Blanca, argumentando que es esencial para la seguridad del presidente, su familia, su gabinete y su personal . Explicó que, una vez completado, el salón de baile permitiría al presidente Trump y a sus sucesores evitar tener que salir del perímetro de seguridad de la Casa Blanca para asistir a grandes eventos, como la cena de corresponsales, que tradicionalmente se celebra en el Washington Hilton.
El salón de baile de la Casa Blanca garantizará la seguridad del presidente durante las próximas décadas y evitará futuros intentos de asesinato en el Washington Hilton , afirmó Blanche.
La misiva del fiscal en funciones se produce en un fin de semana agitado, durante el cual el propio Donald Trump ha defendido la construcción inmediata del proyecto, que planea inaugurar antes del final de su segundo mandato en 2029. El proyecto tiene un costo estimado entre 170 y 350 millones de dólares, según las estimaciones de la Administración Trump, que han variado con el tiempo.
Trump visualiza la estructura como una sala de recepción fortificada de 8.200 metros cuadrados, financiada por donantes adinerados como la familia Adelson, así como por grandes empresas tecnológicas como Google y Amazon.
Sin embargo, el juez de distrito federal Richard Leon bloqueó recientemente la construcción del salón de baile por segunda vez, acusando a la Administración de intentar eludir sus dictámenes anteriores en contra del proyecto.
Ninguna ley se acerca siquiera a otorgar al presidente la autoridad que este afirma poseer , declaró el juez Leon al admitir la demanda de la Fundación Nacional para la Conservación del Patrimonio Histórico.
La demanda de la fundación se centra en la preocupación de que el proyecto del salón de baile, que implicaría alteraciones significativas al paisaje histórico de la Casa Blanca, viole leyes de preservación del patrimonio. La fundación argumenta que la Administración Trump no siguió los procedimientos adecuados para obtener las aprobaciones necesarias para el proyecto y que el presidente está excediendo su autoridad al intentar imponer su visión sin el debido proceso.
La presión del Departamento de Justicia para que se retire la demanda, vinculada directamente al intento de asesinato durante la cena de corresponsales, ha generado controversia y ha sido criticada por algunos como un intento de intimidación y una manipulación de un incidente grave para fines políticos. Los críticos argumentan que la seguridad del presidente no debería utilizarse como una justificación para ignorar las preocupaciones legítimas sobre la preservación del patrimonio histórico.
La situación plantea interrogantes sobre el equilibrio entre la seguridad presidencial, la preservación del patrimonio y el estado de derecho. La decisión de la Fundación Nacional para la Conservación del Patrimonio Histórico sobre si retirar o no la demanda tendrá implicaciones significativas para el futuro del proyecto del salón de baile y para la relación entre el poder ejecutivo y las organizaciones de preservación del patrimonio. El plazo impuesto por el Departamento de Justicia, con la amenaza de una acción legal inmediata, añade una capa de urgencia y tensión a la situación. La respuesta de la fundación, esperada antes de las 9:00 a.m. del lunes, será crucial para determinar el curso futuro de esta disputa.











