La toma de posesión de Frida Denisse Gómez Puga, Blanca Yassahara Cruz García y Arturo Manuel Chávez López como consejeros generales del Instituto Nacional Electoral (INE) el miércoles pasado, y su posterior publicación en el Diario Oficial, ha generado un debate sobre la legitimidad del proceso y el futuro de las instituciones electorales en México. El nombramiento, aprobado con 334 votos a favor y 127 en contra, ha sido criticado por la falta de consenso entre las fuerzas políticas, recordando situaciones similares en el pasado que debilitaron la credibilidad del organismo electoral.
El columnista Gabriel Mendoza Elvira señala que, si bien la formalidad institucional se cumplió, es crucial reflexionar sobre los pilares de la democracia: reglas claras para la competencia política y un árbitro electoral confiable, imparcial y autónomo. La reforma constitucional en materia electoral, según el análisis, fue más un mensaje político que un cambio estructural significativo, lo que genera preocupación sobre su impacto en la solidez de las instituciones electorales.
La designación de los consejeros ha sido objeto de controversia no solo por el resultado de la votación, sino también por el procedimiento seguido. La falta de diálogo con las fuerzas opositoras recuerda a lo ocurrido en 2003, cuando el PRI y el PAN excluyeron al PRD en la designación del Consejo General del entonces IFE. Ese episodio, según el análisis, condujo a un debilitamiento del instituto y a cuestionamientos sobre su imparcialidad durante la elección presidencial de 2006, caracterizada por resultados muy ajustados.
Mendoza Elvira advierte sobre la importancia de la memoria histórica y señala que la actual mayoría legislativa de Morena y sus aliados repitió un patrón similar al de 2003, llevando a cabo el proceso de designación sin considerar las opiniones de la oposición. Los nombres de Gómez Puga, Cruz García y Chávez López fueron los que se manejaron desde el principio, lo que sugiere una falta de apertura a otras opciones.
Las consejeras Frida Denisse Gómez Puga y Blanca Yassahara Cruz García cuentan con experiencia electoral previa en sus estados, habiendo incluso ocupado cargos de consejeras electorales. Sin embargo, Arturo Manuel Chávez López carece de experiencia directa en la materia, aunque ha estado vinculado a la impresión de materiales electorales a través de Talleres Gráficos de México y fue representante legal de Claudia Sheinbaum durante su candidatura.
Los nuevos consejeros asumirán su cargo por un período de nueve años y, junto con los demás integrantes del Consejo General, tendrán la responsabilidad de garantizar la autonomía e independencia del INE. El columnista enfatiza que deben demostrar que su nombramiento se basa en su trayectoria, capacidades y profesionalismo, generando confianza tanto en los actores políticos como en la ciudadanía.
Para lograrlo, es fundamental que actúen de manera objetiva e imparcial en cada decisión que tomen. Mendoza Elvira reconoce que los consejeros asumen su cargo con un pecado de origen , derivado de la forma en que fueron designados, pero insiste en que pueden superar este obstáculo a través de un desempeño impecable.
La opinión pública, la academia, los actores políticos y la ciudadanía en general estarán atentos al actuar de los nuevos consejeros. El columnista anticipa que los resultados electorales de 2027 podrían ser nuevamente cerrados, pero esto no debe ser excusa para bajar la guardia en la exigencia de transparencia e imparcialidad. El desempeño del Consejo General debe ser a prueba de balas , concluye Mendoza Elvira, con la esperanza de que se fortalezca la confianza en las instituciones electorales y se consolide la democracia en México. La tarea es ardua, pero esencial para preservar la legitimidad del sistema político y garantizar elecciones justas y transparentes.












