El hijo del extesorero del PP, Luis Bárcenas, Guillermo Bárcenas, ha testificado este lunes en el juicio de la "Operación Kitchen", confirmando la existencia de grabaciones del expresidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y del exsenador del PP, Javier Arenas, relacionadas con la contabilidad del partido. Su declaración, realizada como testigo obligado a decir la verdad, ha aportado nuevos detalles sobre la presunta trama parapolicial orquestada desde el Ministerio del Interior para sustraer información sensible a su padre.
Guillermo Bárcenas, también conocido como vocalista del Grupo Taburete, explicó que su padre le habló de estas grabaciones, aunque no recuerda el contenido específico. "Del detalle no me acuerdo bien, pero era algo de la contabilidad del partido", afirmó. Esta declaración ratifica la versión de su padre, quien previamente había declarado poseer un audio "muy cortito" de una conversación entre Rajoy y Arenas sobre la contabilidad del PP, guardado en un pendrive.
Durante su estancia en prisión, Luis Bárcenas contrató a un preso con conocimientos informáticos para que destruyera toda la información relacionada con el expresidente del Gobierno a cambio de 4.000 euros, según el testimonio de su hijo. Guillermo Bárcenas aclaró que él nunca ha escuchado ninguna de estas grabaciones.
La comparecencia del hijo de Bárcenas también arrojó luz sobre el clima de tensión y presiones que vivió la familia durante la investigación. Relató episodios de supuestos seguimientos, describiendo cómo recordaba ver motoristas con cámaras en el casco mientras viajaba en coche con su padre.
El testimonio se centró también en el exchófer de Luis Bárcenas, Sergio Ríos, acusado en la causa y al que la Fiscalía Anticorrupción solicita una pena de 12 años y cinco meses de prisión por su presunta participación en la trama a cambio de 2.000 euros mensuales. Guillermo Bárcenas explicó que notó un cambio de actitud en Ríos y que la familia perdió la confianza en sus servicios tras el intento de secuestro que sufrió su madre en octubre de 2013.
Según su relato, el incidente del secuestro, perpetrado por un individuo haciéndose pasar por cura y portando un arma de fuego, generó sospechas inmediatas. "Nos olió todo bastante mal desde el primer momento. Él ese día tenía libranza. Dijo que su mujer estaba en la peluquería y por eso, según dijo, vino rápido. También vinieron unos 15 policías, que no se si es lo normal en estos casos", detalló.
A raíz de este episodio, Ríos sugirió la instalación de cámaras de seguridad dentro de la vivienda familiar. Finalmente, se instaló una cámara que apuntaba a la entrada del domicilio. Guillermo Bárcenas precisó que la decisión de instalar las cámaras se basó en motivos de seguridad, aunque reconoció que también se consideró la posibilidad de protegerse de la presión mediática. "Había muchas razones para colocar esas cámaras, entre otras también la prensa, pero sobre todo por seguridad y a nosotros la prensa no nos iba a secuestrar", afirmó.
El falso cura involucrado en el intento de secuestro, Enrique Olivares, falleció en 2022. Había sido condenado en 2014 por delitos de allanamiento de morada, secuestro, amenazas, tenencia ilícita de armas y lesiones, aunque estos hechos no fueron incorporados a la causa de la "Operación Kitchen".
Guillermo Bárcenas también expresó su convicción de que existió una "orden" para dificultar la vida de su padre durante su encarcelamiento en Soto del Real. "Los 18 primeros meses de mi padre en prisión fueron muy duros. Él ha querido borrar esta época pero le hicieron la vida imposible en ese momento. Era un acoso y derribo. Y creo que era una orden. Al final, son instituciones dependientes del Gobierno", declaró.
En su opinión, todas estas acciones tenían como objetivo silenciar a su padre, impedir que revelara información comprometedora y "reducirle". "Para que dejase de hablar, de amenazar, para que no hablase, vamos, para reducirle", concluyó. La declaración de Guillermo Bárcenas aporta nuevos elementos al juicio de la "Operación Kitchen", profundizando en las acusaciones sobre una trama orquestada para proteger los intereses del Partido Popular. La investigación continúa buscando esclarecer los detalles de esta presunta trama y determinar las responsabilidades de los implicados.








