El ministro iraní de Relaciones Exteriores, Abás Araqchi, se reunirá este lunes con el presidente de Rusia, Vladimir Putin, tras responsabilizar a Estados Unidos por el colapso de la última ronda de diálogo en Pakistán. Araqchi llegó este lunes a San Petersburgo en preparación para el encuentro con Putin.
A casi tres semanas del alto el fuego alcanzado tras 40 días de combates entre Irán e Israel, aliado de Estados Unidos, Rusia sigue siendo uno de los principales apoyos de la república islámica.
"El enfoque de Estados Unidos hizo que la anterior ronda de negociaciones, pese a los avances, no lograra alcanzar sus objetivos", declaró Araqchi, según medios estatales iraníes. La delegación estadounidense, según su versión, presentó "exigencias excesivas".
Araqchi también enfatizó que "el paso seguro por el estrecho de Ormuz es un asunto global importante". Irán mantiene cerrado el estrecho, una medida que ha prometido sostener mientras continúe el bloqueo estadounidense a los puertos iraníes.
Antes de viajar a Rusia, Araqchi estuvo en Omán y en Islamabad, Pakistán, donde se habían previsto conversaciones con Estados Unidos. También mantuvo un diálogo telefónico con su homólogo turco, Hakan Fidan.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, descartó el sábado el viaje de sus enviados Steve Witkoff y Jared Kushner a Islamabad.
Sin embargo, la agencia noticiosa Fars informó que Irán envió "mensajes escritos" a los estadounidenses a través de Pakistán para definir sus líneas rojas, incluyendo el tema nuclear y el estrecho de Ormuz, una vía marítima central en el conflicto.
El portal estadounidense Axios informó el domingo que Irán había presentado una nueva propuesta para reabrir el estrecho de Ormuz y poner fin a la guerra, dejando las negociaciones sobre la cuestión nuclear para más adelante, citando una fuente oficial estadounidense. La agencia estatal iraní IRNA mencionó el informe de Axios sin desmentirlo.
Actualmente se mantiene una tregua en la guerra contra Irán, pero su impacto sobre la economía global persiste.
Trump justificó su decisión de no enviar a sus emisarios a Pakistán, alegando que "esto terminará pronto y saldremos muy victoriosos".
Araqchi se reunió el sábado en Pakistán con el jefe militar, Asim Munir; el primer ministro, Shehbaz Sharif, y el canciller Ishaq Dar, antes de viajar a Omán y regresar a Islamabad.
El canciller iraní publicó en X que las conversaciones en Omán se centraron en asegurar el paso seguro por Ormuz "para el beneficio de todos los queridos vecinos y el mundo". "Nuestros vecinos son nuestra prioridad", afirmó.
Pero los Guardianes de la Revolución iraníes indicaron que no pretenden levantar el bloqueo.
Paralelamente, Israel y el movimiento proiraní Hezbolá se culparon mutuamente de violar la frágil tregua en Líbano. Ataques israelíes contra el sur libanés dejaron el domingo un saldo de 14 personas muertas, incluyendo a dos niños.
El ejército israelí indicó a su vez que uno de sus soldados había muerto y que otros seis habían resultado heridos.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó que su ejército combatía "vigorosamente" a la milicia chiita, mientras las dos partes reportaban haber lanzado ataques.
Hezbolá arrastró a Líbano a la guerra de Oriente Medio el 2 de marzo, cuando disparó cohetes contra Israel en venganza por la muerte del líder supremo iraní, Alí Jamenei. Israel respondió con bombardeos y una invasión terrestre.
Las dos partes alcanzaron una tregua de diez días, pero Israel y Hezbolá se acusan mutuamente de violarla.
Netanyahu dijo el domingo en su reunión semanal de gabinete que Hezbolá estaba "desmantelando la tregua", mientras el movimiento proiraní anunció que respondería a las violaciones israelíes y su "continua ocupación" de Líbano.
En un comunicado, el ministerio indicó que entre los fallecidos figuran dos mujeres y dos niños. Además, 37 personas resultaron heridas.
Israel defendió su derecho de actuar contra "ataques planeados, inminentes o en marcha".
"Eso significa libertad de acción no solo en respuesta a ataques (...) sino también a las amenazas inmediatas e incluso amenazas emergentes", sostuvo Netanyahu. La situación en la región permanece tensa y la diplomacia se enfrenta a importantes desafíos para evitar una escalada mayor del conflicto. La reunión entre Araqchi y Putin se considera crucial para entender la postura de Irán y buscar posibles vías de negociación.








