El principal representante diplomático de Estados Unidos en Taiwán instó al Parlamento isleño, de mayoría opositora, a ratificar un aumento integral del gasto en defensa, subrayando que dicho presupuesto es esencial para que Taipéi pueda adquirir el equipamiento militar que ha solicitado a Washington.
Raymond Greene, el embajador de facto de EE.UU. en la isla, afirmó que la aprobación de un paquete presupuestario integral no solo enviaría una señal clara a la comunidad internacional, sino que también es crucial para garantizar que Taiwán obtenga la gama completa de capacidades de defensa que ha solicitado. Estas declaraciones fueron realizadas en una entrevista con el diario local China Times, publicada este lunes y difundida por el Instituto Americano en Taiwán (AIT), la organización que dirige Greene.
El diplomático recordó que Washington ya ha aprobado la venta a Taipéi de sistemas de lanzacohetes múltiples HIMARS y de obuses autopropulsados M109, equipos que considera de gran importancia para la defensa del territorio autogobernado. Además, el presupuesto especial propuesto por el Ministerio de Defensa Nacional (MDN) a finales del año pasado busca adquirir sistemas integrados de defensa aérea y antimisiles, vehículos no tripulados y drones , detalló Greene.
Como se ha evidenciado en los campos de batalla de Oriente Medio y Ucrania, estos sistemas no solo son de importancia crítica, sino que también tienen una demanda extremadamente alta a nivel mundial , recalcó el embajador estadounidense. Esta observación subraya la urgencia de asegurar estos sistemas para Taiwán, dada la creciente competencia global por el armamento avanzado.
Las declaraciones de Greene se producen en un momento de crecientes tensiones entre el gobierno de Taiwán y la oposición, que aún no han logrado un consenso sobre la cantidad y el alcance del presupuesto de defensa. La propuesta del Ejecutivo, enviada al Legislativo en noviembre pasado, abarca un período de ocho años (2026-2033) y asciende a 1,25 billones de dólares taiwaneses, equivalentes a aproximadamente 39.780 millones de dólares estadounidenses.
El plan tiene como objetivo financiar la adquisición de armamento, tanto el ya anunciado como el futuro, así como programas de producción conjunta con Estados Unidos para fortalecer la defensa aérea de la isla, su capacidad antiblindaje y sus sistemas de drones, entre otras áreas. Sin embargo, el plan se encuentra estancado en un Legislativo controlado por los dos principales partidos de la oposición: el Kuomintang (KMT) y el Partido Popular de Taiwán (PPT).
Ambos partidos han propuesto un aumento adicional del gasto militar, con el KMT sugiriendo un incremento de 380.000 millones de dólares taiwaneses (aproximadamente 12.093 millones de dólares) y el PPT proponiendo un aumento de 400.000 millones de dólares taiwaneses (alrededor de 12.729 millones de dólares).
La semana pasada, medios locales informaron que el KMT y el PPT podrían haber llegado a un acuerdo para limitar el nuevo paquete presupuestario a 800.000 millones de dólares taiwaneses (unos 25.459 millones de dólares), lo que representa una reducción significativa con respecto a la dotación original. El gobierno ha advertido que esta reducción podría afectar gravemente los plazos de entrega del material bélico solicitado.
La falta de acuerdo en torno a estas propuestas se produce en un contexto de creciente presión militar por parte de China, que considera a Taiwán como una parte inalienable de su territorio y no ha descartado el uso de la fuerza para lograr su control. La postura firme de China aumenta la urgencia de que Taiwán fortalezca sus capacidades de defensa y mantenga una estrecha cooperación con Estados Unidos.
La situación actual plantea un desafío significativo para Taiwán, que se encuentra en una posición estratégica vulnerable frente a las ambiciones de China. La aprobación de un presupuesto de defensa adecuado y la adquisición de armamento avanzado son consideradas cruciales para disuadir una posible agresión y garantizar la seguridad de la isla.
El gobierno de Taiwán ha enfatizado la importancia de mantener una postura de defensa sólida para proteger su soberanía y su estilo de vida democrático. La cooperación con Estados Unidos, incluyendo la venta de armamento y el intercambio de información, es vista como un componente esencial de esta estrategia.
La resolución de este impasse presupuestario en el Parlamento taiwanés será un factor determinante en la capacidad de la isla para responder a las crecientes amenazas de seguridad y mantener su autonomía frente a las presiones externas. La comunidad internacional observa de cerca la situación, consciente de las implicaciones geopolíticas de cualquier desarrollo en el Estrecho de Taiwán.










