El Ministerio de Salud de Líbano informó sobre la muerte de 14 personas, incluyendo dos mujeres y dos niños, como resultado de ataques israelíes en el sur del país, a pesar del alto el fuego vigente entre Israel y Hezbolá. Además, 37 personas resultaron heridas en los incidentes. Este recrudecimiento de la violencia amenaza con desestabilizar aún más la frágil situación en la región.
Paralelamente, el canciller iraní, Abás Araqchi, se encuentra en una gira diplomática que lo llevó primero a Islamabad y luego a Moscú, donde se reunirá con el presidente Vladimir Putin el lunes. Según el embajador de Irán en Rusia, Kazem Jalali, la reunión se centrará en el estado actual de las negociaciones, el alto el fuego y los acontecimientos relacionados. El portavoz presidencial ruso, Dmitry Peskov, confirmó la visita. Sin embargo, hasta el momento no se han celebrado nuevas rondas de negociaciones directas entre Irán y Estados Unidos, a pesar de los esfuerzos de mediación. Araqchi regresó a Pakistán este domingo tras una breve visita a Omán, en un intento por reactivar las conversaciones de alto el fuego.
En Israel, la Corte Suprema ordenó la suspensión de las prestaciones económicas a los judíos ultraortodoxos que se niegan a cumplir con el servicio militar obligatorio. Esta decisión, que podría generar tensiones internas, se produce en un contexto político delicado, ya que el primer ministro Benjamin Netanyahu depende del apoyo de los partidos ultraortodoxos para mantener su coalición de gobierno. El juez Noam Solberg aclaró que la sentencia no es una "sanción", sino una "pérdida de prestaciones", argumentando que la promoción del servicio militar es un objetivo "legítimo".
La escalada de violencia se vio reforzada por la muerte de un soldado israelí de 19 años en el sur del Líbano, víctima de un ataque con drones cargados de explosivos por parte de Hezbolá. Cinco militares más resultaron heridos en el mismo incidente, que marca el tercer soldado israelí fallecido en combate desde el inicio del alto el fuego. Hezbolá confirmó haber atacado un tanque israelí Merkava en la ciudad de Taubeh, aunque el ejército israelí no ha confirmado si se trata del mismo ataque.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, acusó a Hezbolá de amenazar el alto el fuego y prometió actuar con "firmeza" contra el grupo respaldado por Irán. "Hay que entender que las violaciones de Hezbolá están, en la práctica, desmantelando el alto al fuego", declaró Netanyahu, asegurando que Israel está actuando en conformidad con los acuerdos alcanzados con Estados Unidos y Líbano. Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) interceptaron tres drones antes de que penetraran en su territorio. Hezbolá rechazó las acusaciones de Netanyahu, afirmando que sus ataques son una "respuesta legítima" a las violaciones del cese al fuego por parte de Israel.
En otro desarrollo, Israel nombró a su primer embajador en Somalilandia, meses después de reconocer a este territorio separatista del Cuerno de África. El embajador será Michael Lotem, actualmente emisario de asuntos económicos en África. Somalilandia, que declaró su autonomía de Somalia en 1991, cuenta con una posición estratégica en el Golfo de Adén, frente a Yemen.
Las FDI instaron a los habitantes de varias localidades del sur del Líbano a evacuar "de inmediato" ante posibles ataques inminentes, en línea con la orden de Netanyahu de golpear "con contundencia" a Hezbolá. El comunicado militar menciona específicamente a los habitantes de Mifdun, Shukine, Yahmur, Arnun, Zuat Al Sharqiya, Zuat Al Garbiya y Kafr Tabnit, instándolos a abandonar sus viviendas y mantenerse a una distancia mínima de 1.000 metros del área señalada.
El sultán de Omán, Haizam bin Tariq, instó al ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, a "priorizar el diálogo y la diplomacia" para encontrar una solución política al conflicto con Estados Unidos. La llamada se produjo durante una reunión en Mascate, donde el sultán enfatizó la importancia de la paz en la región.
Finalmente, un hombre condenado en Irán por pertenecer al grupo yihadista sunita Jaish al Adl y participar en ataques contra las fuerzas de seguridad fue ejecutado, según anunció el poder judicial iraní. Esta ejecución se suma a un aumento en el número de ejecuciones en el país desde el inicio de la guerra. Otro hombre fue ejecutado el sábado por colaborar con los servicios secretos israelíes. Organizaciones como Amnistía Internacional denuncian que Irán es el segundo país que más aplica la pena de muerte, después de China. La situación en la región sigue siendo extremadamente volátil, con múltiples frentes de tensión y un futuro incierto.












