La Cámara de Comercio, Industria y Producción de Cumaná ha emitido un pronunciamiento contundente tras su reciente reunión ordinaria, alertando sobre el impacto devastador que el deficiente servicio eléctrico y los costos excesivos están teniendo sobre el tejido económico y social del estado Sucre. La situación, según el gremio, amenaza con paralizar la actividad productiva y agravar la crisis económica que ya afecta a la región.
De acuerdo con una encuesta exhaustiva realizada entre sus afiliados, la Cámara de Comercio confirmó que la facturación mensual ha experimentado incrementos continuos que ya superan el 20%. Los datos recopilados durante el mes de marzo revelan un alza desproporcionada en las tarifas eléctricas que afecta severamente las estructuras de costos de comercios, industrias y empresas locales de todos los tamaños. Este aumento, señalan, no se corresponde con el consumo real de energía y está generando una profunda preocupación entre los empresarios sucrenses.
Ni la crisis hídrica que atravesamos en Cumaná, Marig itar y Araya ha detenido los aumentos. Por el contrario, recibimos montos exorbitantes que no guardan relación con nuestro consumo real , denunció la institución en su comunicado. La escasez de agua, que ya de por sí impacta negativamente en la producción agrícola e industrial, se suma a la carga económica que representan las elevadas tarifas eléctricas, creando un escenario de extrema dificultad para las empresas locales.
La Cámara de Comercio enfatiza que el problema trasciende el mero costo económico. La recurrencia de apagones masivos y racionamientos no anunciados evidencia una falta de planificación y mantenimiento en el sistema eléctrico, lo que genera incertidumbre y paraliza las operaciones de las empresas. Estos cortes de energía, a menudo prolongados, provocan pérdidas de producción, daños en equipos y maquinarias, y la imposibilidad de cumplir con los compromisos adquiridos con los clientes.
La situación se traduce en una disminución de la producción regional, afectación de la rentabilidad de los negocios y el deterioro de la economía familiar sucrense. Las empresas, al verse obligadas a asumir costos eléctricos excesivos, se ven en la necesidad de reducir su personal, disminuir la producción o incluso cerrar sus puertas, lo que genera desempleo y pobreza en la región. Los ciudadanos, a su vez, sufren las consecuencias de la escasez de bienes y servicios, así como el aumento de los precios.
Ante la gravedad de la situación, la Cámara de Comercio, Industria y Producción de Cumaná ha solicitado al Ministerio para la Energía Eléctrica la ejecución de dos acciones urgentes. En primer lugar, exigen la transparencia de los indicadores utilizados para el cálculo de las tarifas eléctricas, con el fin de verificar si los aumentos están justificados y si se están aplicando de manera equitativa. En segundo lugar, solicitan una revisión exhaustiva de la gestión de Corpoelec, la empresa estatal encargada de la generación, transmisión y distribución de energía eléctrica en el país, con el objetivo de identificar las causas de la deficiencia en el servicio y proponer soluciones efectivas.
La institución gremial reiteró su compromiso con el desarrollo de la región, pero subrayó que es imposible mantener el crecimiento económico bajo un esquema de servicios públicos deficientes y costos que no corresponden a la realidad operativa del sector. Consideran que es fundamental que el gobierno nacional tome medidas inmediatas para solucionar los problemas del sistema eléctrico y garantizar un suministro de energía confiable y asequible para las empresas y los ciudadanos de Sucre.
La Cámara de Comercio advierte que la situación actual podría tener consecuencias irreversibles para la economía regional, y que es necesario un esfuerzo conjunto entre el gobierno, el sector privado y la sociedad civil para superar esta crisis. Hacen un llamado a las autoridades competentes a escuchar las demandas del sector empresarial y a tomar medidas concretas para mejorar el servicio eléctrico y reducir los costos, con el fin de garantizar la sostenibilidad de las empresas y el bienestar de la población sucrense. La falta de acción, advierten, podría llevar al colapso económico de la región y a un aumento de la pobreza y la desesperación. La Cámara de Comercio se mantiene vigilante y continuará trabajando en la defensa de los intereses de sus afiliados y en la búsqueda de soluciones para los problemas que afectan a la economía de Sucre.











