Wall Street experimentó una jornada de resultados mixtos el viernes, con el S&P500 y el Nasdaq alcanzando nuevos máximos, impulsados por el creciente optimismo en torno a posibles conversaciones de paz entre Estados Unidos e Irán y un sólido informe trimestral de Intel. Sin embargo, el Dow Jones de Industriales cerró a la baja.
El índice Dow Jones de Industriales retrocedió un 0,16% hasta los 49.229,48 puntos. En contraste, el S&P500 avanzó un 0,79% para situarse en 7.164,73 puntos, mientras que el Nasdaq Composite se apreció un 1,63% hasta alcanzar los 24.836,60 puntos.
La semana estuvo marcada por el anuncio del presidente Donald Trump sobre un alto el fuego indefinido con Irán, aunque manteniendo el bloqueo naval estadounidense. Esta tregua, sin embargo, se ha visto rodeada de incertidumbre, con Teherán respondiendo al bloqueo y demostrando su capacidad de control sobre el estrecho de Ormuz a través de ataques e incautaciones de buques. Estados Unidos también ha incautado embarcaciones con bandera iraní, y Trump ha declarado su disposición a ordenar a la armada a disparar contra buques iraníes que intenten colocar minas en el estrecho, aunque matizando que "no quiere precipitarse" en la búsqueda de un acuerdo.
A pesar de estas tensiones, el ánimo del mercado mejoró significativamente tras el anuncio del ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, sobre una próxima gira por Islamabad, Mascate y Moscú. Aunque inicialmente no se mencionó la posibilidad de reuniones con negociadores estadounidenses, informes de CNN indicaron que Trump enviaría funcionarios especiales de EEUU a Medio Oriente para reunirse con Araghchi, lo que reforzó el optimismo sobre la posibilidad de nuevas conversaciones.
La reacción del mercado energético fue inmediata, con los precios del petróleo cayendo a mínimos de la sesión. Los futuros del crudo Brent, referencia mundial, disminuyeron un 0,3% hasta los u$s104,74 el barril, mientras que los futuros del crudo West Texas Intermediate (WTI) de EEUU cayeron un 2,2% hasta los u$s93,73 el barril.
En otro frente, Jeanine Pirro, fiscal federal del Distrito de Columbia, anunció el viernes que solicitó el cierre de la investigación sobre el proyecto de renovación de la sede de la Reserva Federal (Fed) en Washington. Pirro explicó que ha pedido al Inspector General de la Fed que examine los sobrecostos de la construcción, que ascienden a miles de millones de dólares, y expresó su confianza en que el informe resultante ayudará a resolver las dudas que llevaron a su oficina a emitir citaciones. La investigación del Departamento de Justicia sobre la Fed había sido criticada por el banco central, cuyo presidente, Jerome Powell, la calificó públicamente como un castigo por no fijar las tasas de interés según los deseos del presidente Trump.
Paralelamente, la confianza del consumidor alcanzó un nuevo mínimo histórico en abril, aunque superó las lecturas iniciales gracias al alivio parcial que proporcionó el alto el fuego temporal en la guerra con Irán. Las Encuestas de Consumidores de la Universidad de Michigan revelaron que su índice de confianza del consumidor cayó a 49,8 este mes, en comparación con los 53,5 de marzo. Este valor representa la lectura más baja en la historia de esta encuesta, superando el mínimo previo de 50 registrado en junio de 2022.
A pesar del complejo panorama geopolítico y económico, los participantes del mercado intentaron centrarse en la temporada de resultados del primer trimestre, que hasta el momento ha sido sólida para las empresas estadounidenses, y en las acciones destacadas de la fecha. El informe trimestral de Intel, en particular, contribuyó a mejorar el ánimo del sector tecnológico y a impulsar el Nasdaq.
La jornada del viernes refleja la volatilidad y la incertidumbre que caracterizan actualmente los mercados financieros, influenciados por factores geopolíticos, económicos y corporativos. La posibilidad de nuevas conversaciones entre Estados Unidos e Irán ofrece un rayo de esperanza, pero la fragilidad de la tregua y las tensiones persistentes en la región mantienen a los inversores en alerta. La evolución de la confianza del consumidor y los resultados empresariales continuarán siendo indicadores clave para evaluar la salud de la economía estadounidense en los próximos meses.











