Científicos han detectado una liberación masiva de agua proveniente del cometa interestelar 3I/ATLAS, un objeto proveniente de fuera de nuestro sistema solar. La misión Jupiter Icy Moons Explorer (JUICE) de la Agencia Espacial Europea (ESA) observó que el cometa expulsa aproximadamente dos toneladas de agua por segundo, equivalentes a 70 piscinas olímpicas diarias, al calentarse por la radiación solar.
El descubrimiento, realizado en noviembre de 2025 y cuyos datos llegaron a la Tierra en febrero de 2026, ofrece una oportunidad única para estudiar los materiales que formaron planetas alrededor de otras estrellas, potencialmente mucho más antiguas que el Sol. Los instrumentos MAJIS y JANUS de la JUICE detectaron emisiones infrarrojas de vapor de agua y dióxido de carbono, indicando la liberación de hielos volátiles de su superficie.
Las observaciones revelaron una coma extendida, una cola y estructuras como rayos y filamentos, proporcionando información valiosa sobre la actividad del cometa cerca de su punto más cercano al Sol (perihelio). Investigaciones recientes sugieren que 3I/ATLAS tiene entre 10.000 y 12.000 millones de años, lo que lo convierte en uno de los objetos más antiguos jamás detectados.
Su composición química, rica en metanol y moléculas orgánicas en proporciones superiores a las de los cometas locales, sugiere un origen en un entorno frío y primitivo de la Vía Láctea. Inicialmente, se especuló sobre un posible origen artificial debido a algunas características inusuales, pero estudios posteriores confirmaron su naturaleza natural.
Actualmente, 3I/ATLAS se aleja del Sol y del sistema solar, siguiendo una trayectoria hiperbólica que lo llevará a cruzar las órbitas de Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno antes de desaparecer en el espacio interestelar. Los científicos continuarán observándolo mientras sea posible.
Suscríbete a Noticias lat para más noticias.











