La reciente decisión de la ministra de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación (CTCI) de suspender becas de magíster y posdoctorado en el extranjero ha desatado un debate crucial sobre la formación de investigadores en Chile. Expertos advierten que el problema central no radica en la suspensión de las becas en sí, sino en la falta de una estrategia coherente y articulada para el desarrollo del capital humano avanzado en el país.
Según datos expuestos por la Vicerrectora de Investigación y Postgrado de la Universidad Católica (UC), M. Angélica Fellenberg, y el Director de su Escuela de Graduados, Diego Cosmelli, Chile cuenta con apenas 1,1 investigadores por cada mil trabajadores, una cifra significativamente inferior al promedio de la OCDE, que supera los 9.
Si bien se ha invertido en becas nacionales y en el extranjero, así como en programas de inserción de investigadores, estos instrumentos no han operado de manera coordinada. De hecho, las becas de doctorado en el extranjero han experimentado una caída del 87% desde 2018, sin que se hayan fortalecido otras alternativas. Paralelamente, los programas de doctorado nacionales acreditados casi se duplicaron.
Los académicos coinciden en que el contexto actual exige una revisión integral del sistema, que abarque desde la formación inicial hasta la inserción en la academia y la industria. Esta revisión debe enfocarse en potenciar la oferta de postgrado nacional, fortalecer los vínculos internacionales estratégicos y asegurar que la inversión realizada se traduzca en desarrollo e innovación reales para el país. La ministra, según los expertos, tiene razón al señalar la necesidad de un cambio, pero este cambio debe ser sistémico y estratégico.
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