Madrid/Un adolescente cubano de 16 años, Jonathan Muir Burgos, detenido tras participar en las protestas de Morón el 13 de marzo, ha lanzado una desesperada llamada de auxilio desde la prisión de Canaleta en Ciego de Ávila, denunciando las pésimas condiciones de reclusión. Según su padre, el pastor Elier Muir, el joven imploró ser sacado de la cárcel, describiendo un tormento causado por infestaciones de chinches y una alimentación extremadamente escasa.
La llamada, recibida por sus padres casi a las dos de la madrugada del miércoles, reveló el sufrimiento del joven. Me están infectando la piel y estoy sintiendo el cerebro que no me va a aguantar , citó Muir a su hijo, quien se queja de picaduras constantes que le impiden dormir, incluso envuelto en sábanas. El pastor teme no solo por las heridas físicas causadas por los parásitos, sino también por el impacto en la salud mental y física de su hijo debido a la falta de una alimentación adecuada.
El padre describe que a Jonathan se le proporciona una ración mínima de comida, suficiente para llenar un vaso desechable de seis u ocho onzas, únicamente a las cuatro de la tarde, y luego no recibe nada más hasta las cinco y media o seis de la mañana. Las provisiones que la familia le había llevado en visitas anteriores se han agotado, ya que el joven las comparte con los otros cinco prisioneros que comparten su celda, y ellos a su vez comparten con él, pero ahora todos carecen de recursos.
El caso de Jonathan Muir ha generado una ola de indignación y llamados a la acción. El religioso evangélico Mario Félix Lleonart difundió el video del pastor Muir, calificando la situación como tortura de Estado y exigiendo la liberación inmediata y atención médica urgente del adolescente.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ya ha intervenido, enviando un requerimiento oficial al Gobierno cubano el 9 de abril, solicitando información urgente sobre la situación de Jonathan Muir. La petición, dirigida al ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, establece un plazo de cinco días para que el Estado responda sobre las condiciones de detención del menor, su estado de salud y las medidas adoptadas para garantizar su integridad. La CIDH aclara que este requerimiento no implica una decisión sobre el otorgamiento de medidas cautelares, pero subraya la urgencia de verificar la situación del adolescente. La solicitud se realizó a raíz de una petición de medidas cautelares presentada por la organización Cuba Decide.
Jonathan Muir no es el único menor de edad encarcelado en Cuba por su participación en protestas. Kevin Samuel Echevarría Rodríguez, de 15 años, también fue detenido en marzo, según datos de la organización Prisoners Defenders (PD), con sede en Madrid. El informe de PD de marzo revela un nuevo récord de 44 nuevos prisioneros de conciencia, elevando la cifra total a 1.250. La organización denuncia un aumento significativo en el número de mujeres y menores detenidos, lo que evidencia una represión relevante contra colectivos vulnerables y un impacto devastador en las familias.
En un contexto de crecientes presiones internacionales y contactos entre Estados Unidos y Cuba, el régimen cubano continúa negando la existencia de presos políticos, cuya liberación es uno de los requisitos planteados por el Gobierno de Trump a La Habana, un ultimátum que expira este fin de semana.
La situación de los presos políticos en Cuba se agrava con la huelga de hambre iniciada por Lizandra Góngora, condenada a 14 años de prisión, la pena más alta impuesta a una mujer por participar en las manifestaciones del 11 de julio de 2021. Góngora, detenida en la cárcel Los Colonos, en la Isla de la Juventud, inició la huelga en respuesta a las declaraciones del presidente Miguel Díaz-Canel a NBC, buscando demostrar que sí existen encarcelados por motivos políticos y exigir respeto a su condición como presa política , según explicó su marido, Ángel Delgado, a Martí Noticias.
El primo de Góngora, Ariel Góngora, responsabiliza al régimen cubano por cualquier consecuencia para la salud de su prima y recuerda que no es la única prisionera que protesta de esa manera. Jesús Véliz Marcano, también preso del 11J, cumple este jueves nueve días de huelga de hambre en una celda de castigo en Camag ey.
El caso de Jonathan Muir, junto con el de otros presos políticos, especialmente menores de edad y mujeres, pone de manifiesto la creciente preocupación por la situación de los derechos humanos en Cuba y la necesidad de una respuesta internacional contundente para garantizar la liberación de los presos políticos y el respeto a las libertades fundamentales. La comunidad internacional observa con atención la respuesta del gobierno cubano al requerimiento de la CIDH y espera medidas concretas para mejorar las condiciones de detención y garantizar la salud y la integridad de los presos políticos, incluyendo al joven Jonathan Muir, quien clama por ser rescatado de una prisión donde la desesperación y el sufrimiento son la norma.









