Tegucigalpa, Honduras El gobierno hondureño anunció un ajuste de 25 mil millones de lempiras al Presupuesto General de la Nación para el año 2026, justificando la medida como un esfuerzo por ordenar las finanzas públicas y corregir lo que describen como desequilibrios y presupuestos inflados de administraciones anteriores. Las declaraciones fueron realizadas por el subsecretario de Presupuesto en la Secretaría de Finanzas (SEFIN), Roberto Chang, y el propio secretario, Emilio Hércules, en una conferencia de prensa este miércoles.
Chang enfatizó que la reducción presupuestaria no es simplemente un recorte, sino un acto de responsabilidad fiscal. Estamos bajando estos 25 mil millones y queremos ser categóricos y responsables en decirnos que nos estamos apretando la faja, todos nos estamos apretando la faja. Teníamos un presupuesto inflado, inflado sin fuentes de financiamiento , afirmó. El funcionario detalló que, sumando esta reducción a la deuda flotante de 24 mil 100 millones de lempiras heredada de la administración anterior, el total de ajustes asciende a casi 50 mil millones de lempiras. Estamos siendo responsables en bajar el Presupuesto, esta reducción es lo que ya no se van a robar , sentenció Chang, apuntando directamente a posibles actos de corrupción en el manejo de fondos públicos en el pasado.
La crítica a la gestión financiera anterior se extendió a la asignación de recursos a instituciones como las universidades. Chang acusó a la administración saliente de haber prometido presupuestos sin respaldo financiero real, lo que, según él, habría llevado a un aumento innecesario de la deuda pública. Le mintieron a muchas instituciones, a las universidades que tenían presupuesto de papel sin fuente de financiamiento y querían endeudar más al país. En este presupuesto nosotros lo que estamos haciendo es pagar la deuda, el servicio de deuda con tributos y tratar de no endeudarnos más , explicó.
Además de la deuda flotante, Chang mencionó que la actual administración ha logrado detener embargos a la Cuenta Única del Tesoro por más de cuatro mil millones de lempiras, atribuyéndolos a ataques a su gestión. Sin embargo, insistió en que estas acciones son parte del proceso de poner las finanzas públicas en orden.
Por su parte, Emilio Hércules, secretario de Finanzas, defendió el Presupuesto General 2026 como un plan fiscal realista y financiable. Es un presupuesto real, no tiene números inflados , aseguró. Hércules destacó que el presupuesto se enfoca en áreas prioritarias para la población hondureña, como la educación, la salud y la infraestructura. Es un presupuesto financiable en vista de que tiene el respaldo de todas las fuentes de financiamiento, estamos asegurándonos de que no vaya a quedar una terrible deuda flotante como la que tuvimos a principios de este año, y que podamos actuar con todas las responsabilidades del caso , añadió.
El anuncio del ajuste presupuestario se produce en un contexto de crecientes preocupaciones sobre la sostenibilidad de la deuda pública en Honduras. La administración actual ha prometido una gestión fiscal más transparente y responsable, y este recorte presupuestario se presenta como un primer paso en esa dirección. Sin embargo, la medida también podría generar tensiones con sectores que dependen de la financiación estatal, como las universidades y otras instituciones públicas.
La administración de Xiomara Castro ha enfrentado desafíos económicos significativos desde que asumió el poder, incluyendo la inflación global, el aumento de los precios de los combustibles y la depreciación de la moneda local, la lempira. El ajuste presupuestario busca mitigar estos efectos y sentar las bases para un crecimiento económico más sostenible a largo plazo.
El gobierno espera que la reducción del gasto público, combinada con una mayor eficiencia en la recaudación de impuestos, permita reducir el déficit fiscal y estabilizar la deuda pública. También se espera que la medida contribuya a mejorar la confianza de los inversionistas y a atraer capital extranjero al país.
La implementación del Presupuesto General 2026 requerirá un seguimiento cuidadoso y una gestión eficiente de los recursos públicos. El gobierno se ha comprometido a rendir cuentas a la ciudadanía sobre el uso de los fondos públicos y a garantizar la transparencia en la gestión financiera. El éxito de esta estrategia dependerá en gran medida de la capacidad del gobierno para superar los desafíos económicos actuales y para construir un consenso político en torno a las reformas fiscales necesarias.












