La expresidenta chilena Michelle Bachelet manifestó su esperanza de que el mundo esté finalmente preparado para elegir a una mujer como secretaria general de las Naciones Unidas, durante una audiencia ante los Estados miembros el martes 21 de abril de 2026. Su candidatura se suma a un creciente llamado internacional para romper con la tradición de nombrar únicamente hombres al máximo cargo de la organización.
Desde la fundación de la ONU tras la Segunda Guerra Mundial, todos los nueve secretarios generales han sido hombres. A pesar de la creciente presión y el apoyo a candidatas femeninas en años anteriores, en 2016 Antonio Guterres resultó electo, dejando a muchas con la sensación de que el momento aún no había llegado.
Si soy cortés, diría que el mundo no estaba preparado. ¿Lo está ahora? Eso espero , declaró Bachelet a periodistas tras concluir tres horas de exposición ante los representantes de los países miembros. La candidata enfatizó que la elección de una mujer para el puesto enviaría una señal muy positiva y daría esperanza a mucha gente alrededor del mundo.
En un contexto global marcado por conflictos y tensiones, Bachelet hizo un llamado a reconstruir la confianza en la ONU. Subrayó la importancia de continuar con la reforma de la organización, que actualmente enfrenta una profunda crisis política y financiera. La candidata propuso un enfoque de liderazgo que priorice la presencia activa del secretario general en el terreno , actuando como la voz de la moral y manteniendo la capacidad de expresar su opinión, incluso frente a la presión de las potencias mundiales.
Bachelet reconoció la creciente desconfianza hacia la ONU, ejemplificada por la frecuente parálisis del Consejo de Seguridad ante asuntos críticos. Sin embargo, admitió no poseer una solución mágica para superar este problema. No tengo una poción mágica que pueda dar a los Estados miembros, y en particular a los 5P (los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad), para que se la beban y todos se vuelvan amigos , afirmó con franqueza ante la prensa. Esta declaración refleja una evaluación realista de las complejidades inherentes a la diplomacia internacional y las dinámicas de poder dentro de la ONU.
La candidata chilena compite con otros dos latinoamericanos y un aspirante africano por el puesto, descrito por la presidenta de la Asamblea General, Annalena Baerbock, como uno de los trabajos más duros del mundo . La competencia se anticipa como intensa, y el resultado dependerá de la capacidad de cada candidato para convencer a los Estados miembros de su visión para el futuro de la ONU y su habilidad para abordar los desafíos globales apremiantes.
La candidatura de Bachelet se presenta en un momento crucial para la organización, que busca recuperar su relevancia y eficacia en un mundo cada vez más polarizado e interconectado. Su experiencia como presidenta de Chile en dos ocasiones, su compromiso con los derechos humanos y su trayectoria en la diplomacia internacional la posicionan como una contendiente seria para el cargo.
La elección del próximo secretario general de la ONU será un momento decisivo para el futuro de la organización y su capacidad para abordar los desafíos globales, desde el cambio climático y la pobreza hasta los conflictos armados y la proliferación nuclear. La posibilidad de que una mujer asuma este cargo por primera vez en la historia de la ONU representa un cambio simbólico y sustancial que podría inspirar a una nueva generación de líderes y fortalecer el compromiso de la organización con la igualdad de género.
La audiencia de Bachelet ante los Estados miembros fue un paso importante en su campaña para obtener el apoyo necesario para su candidatura. Durante la sesión, la expresidenta chilena presentó su visión para el futuro de la ONU, destacando la necesidad de fortalecer la cooperación internacional, promover el desarrollo sostenible y proteger los derechos humanos. También respondió a preguntas de los representantes de los países miembros, abordando temas como la reforma del Consejo de Seguridad, la financiación de la ONU y la prevención de conflictos.
El proceso de selección del secretario general de la ONU es complejo y requiere el consenso de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad (China, Francia, Rusia, Reino Unido y Estados Unidos). Una vez que el Consejo de Seguridad recomienda un candidato, la Asamblea General lo aprueba formalmente. La elección se espera para finales de este año.
La candidatura de Bachelet ha generado un amplio debate sobre la necesidad de una mayor representación de las mujeres en los puestos de liderazgo de la ONU. Numerosas organizaciones de la sociedad civil y gobiernos han expresado su apoyo a su candidatura, argumentando que una mujer al frente de la organización podría aportar una perspectiva diferente y más inclusiva a los desafíos globales.
El resultado de esta elección no solo tendrá un impacto en la ONU, sino también en la lucha por la igualdad de género a nivel mundial. La elección de una mujer como secretaria general de la ONU sería un mensaje poderoso de que las mujeres son capaces de liderar en los niveles más altos de la toma de decisiones y que su participación es esencial para construir un mundo más justo y equitativo.












