El ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, ha intensificado sus críticas hacia las Entidades Promotoras de Salud (EPS), señalando un déficit significativo en la gestión del riesgo en salud y cuestionando su capacidad para cumplir con el rol de aseguradoras dentro del sistema de salud colombiano. Las declaraciones del ministro se produjeron durante una rueda de prensa en la que defendió la postura del Gobierno Nacional frente al porcentaje establecido para la Unidad de Pago por Capitación (UPC), a pesar de las insistencias de diversos actores del sector que consideran estos recursos insuficientes para la operación.
Jaramillo reiteró su interés en transformar las EPS, argumentando que su actual funcionamiento no les permite garantizar el aseguramiento de los usuarios. Tenemos que cambiar las EPS para que no vuelvan a ser aseguradoras. Eso es lo que les hemos venido proponiendo desde hace tres años con la reforma, que no sean aseguradoras, porque no son capaces de mantener el aseguramiento , afirmó el ministro. Esta propuesta, según Jaramillo, busca corregir una deficiencia estructural que ha impedido el adecuado funcionamiento del sistema.
La defensa de la UPC por parte del Gobierno se basa en un análisis técnico que, según el ministro, contradice los argumentos presentados por las EPS. Jaramillo presentó una diapositiva que ilustra la opinión de expertos en el campo, quienes sostienen que la suficiencia de la prima no puede ser determinada de manera retrospectiva. No está ni siquiera en la literatura actuaria, ni por supuesto en el orden jurídico , enfatizó, cuestionando la validez de los cálculos y proyecciones presentados por las EPS para justificar la necesidad de mayores recursos.
El ministro también abordó el tema de la siniestralidad, señalando que este indicador no es un determinante de la suficiencia de la prima, sino más bien un reflejo del desempeño y la eficiencia de la aseguradora como empresa privada. En este sentido, Jaramillo criticó la tendencia de las EPS a enfocarse en la demanda de más recursos sin abordar las deficiencias en la gestión del riesgo y la calidad de los servicios.
Lo que nunca mencionan ellos es cuál es la gestión del riesgo que están haciendo. Hoy, la gestión del riesgo es terriblemente mala. Aquí hablan de dinero, pero no están diciendo cómo es que van a mejorar el servicio, no hablan de cuándo van a entregar medicamentos o cuándo van a operar a la gente. Hablan de más recursos, están tergiversando la teoría actuarial , declaró Jaramillo, evidenciando la preocupación del Gobierno por la falta de transparencia y la priorización de aspectos financieros sobre la atención efectiva a los pacientes.
La crítica central del ministro se centra en la falta de atención a la atención primaria en salud y la incapacidad de las EPS para gestionar adecuadamente el riesgo en salud. Jaramillo cuestionó los datos de siniestralidad financiera que presentan las EPS, sugiriendo que estos no reflejan la realidad de la situación y que se utilizan para justificar solicitudes de recursos adicionales sin demostrar mejoras en la calidad de los servicios.
El ministro enfatizó que la gestión del riesgo es fundamental para garantizar la sostenibilidad del sistema de salud y la eficiencia en la asignación de recursos. Una gestión deficiente, según Jaramillo, conduce a la acumulación de problemas de salud no atendidos, el aumento de los costos y la insatisfacción de los usuarios.
Las declaraciones del ministro Jaramillo representan un nuevo capítulo en el debate sobre el futuro del sistema de salud colombiano y la necesidad de reformas estructurales para garantizar el acceso universal a servicios de calidad. La propuesta de transformar las EPS y fortalecer la gestión del riesgo en salud busca abordar las deficiencias existentes y construir un sistema más eficiente, transparente y centrado en las necesidades de los pacientes. La discusión sobre la UPC y la suficiencia de los recursos continuará siendo un punto clave en este debate, con el Gobierno Nacional defendiendo su postura y los actores del sector buscando alternativas que garanticen la viabilidad financiera y operativa del sistema.











