Un estudio exhaustivo realizado por científicos de la Universidad del Norte de Colorado, en Estados Unidos, ha revelado que los loros en cautividad no solo imitan sonidos y palabras humanas, sino que también utilizan nombres propios para referirse a otros individuos, tanto animales como personas. La investigación, liderada por la profesora de Biología Lauryn Benedict, analizó las vocalizaciones de más de 880 loros que viven con humanos, confirmando una capacidad cognitiva y vocal hasta ahora poco explorada en estas aves.
El estudio se basó en datos recopilados a través del proyecto ManyParrots, una red de investigadores dedicada al estudio del aprendizaje vocal en loros. A través de la recopilación de grabaciones y otros datos, los investigadores pudieron observar que los loros utilizan nombres de manera similar a como lo hacen los humanos, para identificar y dirigirse a otros individuos.
De los 413 vídeos analizados, un total de 88 mostraban a loros pronunciando nombres para referirse a personas y animales. Lo más sorprendente fue que algunas aves no solo aplicaban nombres a categorías generales, como personas , sino que utilizaban nombres específicos para referirse a un individuo en particular. Esta capacidad de discriminar y nombrar individuos concretos sugiere un nivel de cognición social mucho más complejo de lo que se pensaba anteriormente.
Los investigadores observaron que los loros utilizan estos nombres en diversas situaciones sociales, incluyendo saludos, despedidas y para llamar la atención. En algunos casos, los loros incluso utilizan su propio nombre para solicitar atención, lo que indica una conciencia de sí mismos y una comprensión de cómo utilizar el lenguaje para interactuar con su entorno.
Estos animales poseen las habilidades cognitivas y vocales necesarias para usar nombres propios de diferentes maneras, desde comunicarse con personas hasta hablar de alguien que no está presente en ese momento , explica la profesora Benedict. Esta última observación es particularmente significativa, ya que sugiere que los loros pueden ser capaces de pensar y hablar sobre individuos que no están físicamente presentes, una capacidad que se considera un hito en el desarrollo cognitivo.
Sin embargo, los resultados del estudio no son uniformes en todos los individuos analizados. Los investigadores observaron una variación significativa entre diferentes especies de loros y también entre individuos de la misma especie. Esta variación plantea preguntas importantes sobre cómo, cuándo y por qué algunos loros desarrollan la capacidad de utilizar nombres propios, mientras que otros no.
La variación observada entre especies y ejemplares concretos de una misma especie mantiene abiertas muchas preguntas sobre cómo, cuándo y por qué los animales usan o no esta capacidad para llamar a otra criatura por su nombre , señalan los investigadores.
Aunque no es la primera vez que los científicos han observado signos de utilización de nombres propios en animales, este estudio es particularmente significativo debido a la capacidad de los loros para hablar el idioma humano. Esto ha permitido a los investigadores confirmar de manera fehaciente la utilización de nombres propios por parte de los loros para referirse a otros animales y personas.
La investigación de Benedict y sus colegas abre nuevas vías para la comprensión de la cognición animal y la evolución del lenguaje. Los loros, con su capacidad de imitación y su sorprendente inteligencia, se han convertido en un modelo valioso para el estudio de la comunicación y la cognición en animales.
El proyecto ManyParrots continúa recopilando datos y realizando investigaciones sobre el aprendizaje vocal en loros. Los investigadores esperan que futuros estudios puedan arrojar más luz sobre los mecanismos que subyacen a la capacidad de los loros para utilizar nombres propios y otras formas complejas de comunicación.
Este descubrimiento no solo es relevante para la comunidad científica, sino que también tiene implicaciones importantes para el bienestar de los loros en cautividad. Comprender cómo los loros utilizan el lenguaje y cómo interactúan con su entorno puede ayudar a mejorar su calidad de vida y a proporcionarles un enriquecimiento ambiental más adecuado.
En definitiva, el estudio de la profesora Benedict y su equipo ha revelado una faceta sorprendente de la inteligencia de los loros, demostrando que estas aves son capaces de mucho más que simplemente imitar sonidos y palabras. Su capacidad para utilizar nombres propios para referirse a otros individuos es un testimonio de su sofisticación cognitiva y su capacidad para interactuar con el mundo que les rodea de una manera compleja y significativa. La investigación continúa, prometiendo aún más descubrimientos sobre la asombrosa inteligencia de estas criaturas aladas.









