El presidente Gustavo Petro y el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, protagonizaron un tenso cruce de declaraciones este fin de semana en torno a una supuesta amenaza contra el candidato a la presidencia, Iván Cepeda. Mientras Petro aseguró que la CIA tenía información concreta sobre un posible atentado, el ministro Sánchez, respaldado por funcionarios de la agencia estadounidense, desmintió categóricamente la afirmación presidencial.
El conflicto se desató el viernes 17 de abril, cuando el presidente Petro, a través de su cuenta en la red social X, alertó sobre la posesión de datos reales y concretos por parte de la CIA sobre un posible atentado contra Cepeda. El mandatario aprovechó la ocasión para vincular el panorama colombiano con la política estadounidense, mencionando al expresidente Donald Trump y acusando a una extrema derecha de utilizar la violencia con fines políticos, recordando los ataques sufridos por Charlie Kirk y el propio Trump.
La declaración presidencial generó una inmediata reacción en el candidato Cepeda, quien anunció que solicitaría información detallada a las autoridades sobre la gravedad de la situación. Sin embargo, la versión de Petro pronto comenzó a ser cuestionada.
El primer revés llegó desde Estados Unidos, donde el senador republicano Bernie Moreno desmintió las afirmaciones del presidente colombiano. A través de X, Moreno afirmó que funcionarios estadounidenses no tenían conocimiento de tal amenaza y que Cepeda había sido informado de ello. No obstante, el senador expresó su preocupación por las amenazas a la vida de otros candidatos, incluyendo a un ciudadano estadounidense. Moreno instó al gobierno colombiano a tomar todas las medidas necesarias para proteger a los aspirantes a la presidencia.
La confirmación de la falta de información por parte de la CIA llegó el sábado 18 de abril, a través de una entrevista concedida por el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, a Caracol Noticias. Sánchez reveló que, tras conversar con funcionarios de la CIA en Colombia, la agencia de inteligencia estadounidense no tenía conocimiento de ningún plan para atentar contra Cepeda. Asimismo, los organismos de inteligencia adscritos al Ministerio de Defensa tampoco disponían de información al respecto.
Según el ministro Sánchez, la comunicación sobre la supuesta amenaza se originó en Colombia, pero a través de otros organismos ajenos a su ministerio. Ellos nos han informado que cuando llegaran a tener alguna información al respecto, no la compartirían, pero en este momento no tienen. El mensaje que salió es que, de parte de Colombia, suministrará o ha suministrado otros organismos de inteligencia diferentes a los del Ministerio de Defensa, no solamente a los Estados Unidos, sino a todas las naciones para que nos ayuden a confirmar o a desvirtuar , explicó el ministro.
A pesar de la discrepancia en las versiones, el Ministerio de Defensa enfatizó que la institucionalidad está actuando para mitigar cualquier riesgo. Sánchez destacó la cooperación internacional con Estados Unidos, no solo en la lucha contra el crimen y el narcotráfico, sino también en la protección de los candidatos presidenciales.
En este contexto, el gobierno colombiano ha intensificado las medidas de seguridad para los aspirantes a la presidencia. Sánchez informó que se llevó a cabo un nuevo CORMPE, liderado por el Ministerio del Interior, para garantizar una protección acorde al nivel de riesgo de cada candidato. Además, se mantiene vigente la recompensa de hasta mil millones de pesos por información que permita neutralizar cualquier intento de atentado.
El ministro Sánchez detalló que los candidatos ya han realizado más de 170 actividades proselitistas, requiriendo el despliegue de más de 6.000 uniformados de la Fuerza Pública en todo el territorio nacional. Cada candidato cuenta con un esquema base de aproximadamente 30 miembros de seguridad, que puede ser reforzado con hasta 40 efectivos adicionales según las circunstancias.
Finalmente, el ministro Sánchez hizo un llamado a la cordura cívica, destacando que el ambiente electoral se vuelve más volátil a medida que se acercan las elecciones. La democracia es un espacio para participar pacíficamente y no una puerta para que haya violencia y haya una afectación de esto que nos pertenece como Estado Social de Derecho, que es la democracia , concluyó el ministro.
La controversia ha generado un debate sobre la transparencia en la información de inteligencia y la necesidad de evitar la polarización en un momento crucial para el proceso electoral colombiano. La falta de claridad en las fuentes y la contradicción entre las declaraciones presidenciales y ministeriales han sembrado dudas sobre la veracidad de la supuesta amenaza y la capacidad del gobierno para garantizar la seguridad de los candidatos.












