El excandidato de Progresemos, Paul Jaimes, denunció graves irregularidades en el proceso de la primera vuelta electoral, señalando indicios de fraude que ponen en duda la legitimidad de los resultados. En una entrevista exclusiva con Exitosa Noticias, el abogado y político cuestionó la falta de custodia militar en el traslado de las actas electorales y exigió responsabilidades penales a los titulares de las instituciones involucradas.
Jaimes detalló que se detectaron actas con nombres de candidatos que no correspondían a la ficha técnica oficial, específicamente mencionando la aparición del nombre de Ricardo Belmont en espacios destinados a votantes con discapacidad. Esta anomalía, según el excandidato, vulnera directamente la voluntad popular y constituye una grave falta al proceso democrático.
Además de las irregularidades en las actas, Jaimes criticó las constantes caídas del sistema de conteo de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), lo que impidió a la ciudadanía fiscalizar los resultados en tiempo real. Esta situación, sumada a la reciente detención de un gerente por la Fiscalía, ha exacerbado la desconfianza en el sistema electoral peruano.
Uno de los puntos más críticos de la denuncia se centra en el transporte del material sensible. Jaimes afirmó que las actas fueron trasladadas por empresas privadas y vehículos informales, contraviniendo los protocolos de seguridad establecidos. Describió escenas impactantes, como actas electorales siendo transportadas en taxis como si fueran paquetes comunes, sin la debida protección y resguardo.
Hemos visto que subían a un taxi y lo llevaban como si fuera un paquete normal , exclamó el candidato, evidenciando la falta de seriedad y el riesgo al que fue sometido el material electoral.
El abogado enfatizó que la ley exige que el resguardo del material electoral esté a cargo de las Fuerzas Armadas o la Policía Nacional, una disposición que, según su denuncia, fue sistemáticamente omitida durante este proceso electoral. La ausencia de custodia militar, según Jaimes, facilitó la manipulación y el posible fraude en el conteo de votos.
La legitimidad de las elecciones también se ve cuestionada por la extensión irregular de los horarios de votación decretada por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE). Jaimes argumentó que todas esas mesas que se han instalado pasado el mediodía son nulas porque la ley no contempla la posibilidad de extender el horario de votación más allá de lo establecido. Esta decisión del JNE, según el excandidato, podría haber permitido la inclusión de votos ilegítimos y alterar el resultado final de la elección.
La crisis institucional generada por estas denuncias pone en riesgo el desarrollo de la segunda vuelta electoral, ya que no existirían las garantías mínimas de transparencia para los candidatos. Jaimes instó al Congreso de la República a intervenir de manera urgente para investigar las irregularidades y evitar que el presunto fraude derive en una crisis social de consecuencias fatales.
El excandidato de Progresemos advirtió que la desconfianza ciudadana está creciendo ante la posibilidad de un fraude electoral que comprometa el destino del país durante los próximos cinco años de gestión. Subrayó la importancia de que las autoridades resuelvan las irregularidades en las elecciones 2026 para asegurar la paz social y el respeto al voto popular.
La denuncia de Paul Jaimes ha generado una ola de preocupación y debate en la opinión pública peruana. Diversos sectores de la sociedad han exigido una investigación exhaustiva de las irregularidades denunciadas y la aplicación de las sanciones correspondientes a los responsables. La transparencia y la integridad del proceso electoral son fundamentales para garantizar la confianza de la ciudadanía en las instituciones democráticas y evitar que la crisis política se agrave.
La situación actual exige una respuesta rápida y contundente por parte de las autoridades competentes. La ciudadanía espera que se esclarezcan las denuncias de fraude y que se tomen las medidas necesarias para asegurar que la segunda vuelta electoral se desarrolle en un ambiente de transparencia y confianza. De lo contrario, el futuro político del país podría verse seriamente comprometido. La estabilidad democrática del Perú depende de la resolución de esta crisis y del restablecimiento de la confianza en el sistema electoral.












