El tenista español Rafael Jódar, de 19 años, continúa sorprendiendo en el Godó al alcanzar las semifinales por primera vez en su carrera. Tras superar al británico Cameron Norrie (6-3 y 6-2 en 1h 08m), Jódar se une a una selecta lista de jóvenes tenistas españoles que han logrado llegar a esta instancia antes de cumplir los 20 años, como lex Corretja, Carlos Moyá, Rafael Nadal y Carlos Alcaraz.
Jódar, que ha ganado ocho partidos consecutivos en tierra batida y 12 de los últimos 13, ha demostrado una serenidad y madurez sorprendentes para su edad. Su juego, caracterizado por la agresividad y la precisión, ha superado a rivales de mayor experiencia como Jaume Munar y Ugo Carabelli en rondas anteriores. El exdirector Albert Costa lo describe como "buenísimo" y destaca que aún tiene margen de mejora, especialmente en el aspecto físico. "Todavía no hay músculo, así que en un par de años, cuando se haya trabajado ", comentó Costa, asombrado por el talento del joven madrileño.
El propio Jódar reconoce que está en un proceso de mejora constante. "Estoy mejorando diferentes aspectos de mi juego y está yendo muy bien. Pero sé que tengo que seguir", afirmó tras su victoria sobre Norrie. Su mentalidad, según sus propias palabras, es de "siempre querer más". Esta ambición se refleja en su actitud en la pista, donde no se conforma con el resultado y busca constantemente la perfección.
Cameron Norrie, un tenista experimentado y con un ranking actual de 24 del mundo, reconoció la superioridad de Jódar. El británico, acostumbrado a enfrentarse a jugadores de alto nivel, advirtió que la pelota de Jódar "atropella, obliga a recular y castiga sin piedad a los cordajes". A pesar de intentar contrarrestar el juego de Jódar con efectos y cambios de altura, Norrie se vio superado por la potencia y la consistencia del español.
La victoria de Jódar no solo es importante por el resultado deportivo, sino también por la conexión que ha logrado con el público. El tenista madrileño disfruta del apoyo de la afición en Barcelona, lo que le da una "satisfacción extra". "Cuando juegas en tu país y viene tanta gente a verte es una satisfacción extra", declaró.
El presidente de la federación española de tenis, Miguel Díaz, también felicitó a Jódar y a su padre, destacando la serenidad y el talento del joven tenista. La calma de Jódar, incluso después de una victoria contundente, ha llamado la atención de muchos, incluyendo a su compatriota Tomás Carbonell. Su discurso, similar al de Rafael Nadal, es de constante superación: "todo es poco. Más, más y más".
Jódar se enfrentará en semifinales al francés Arthur Fils, de 21 años y número 30 del mundo. Fils superó a Lorenzo Musetti en cuartos de final con un resultado de 6-3 y 6-4. Jódar, siempre serio y concentrado, reconoce que Fils es un rival peligroso. "Si ha llegado hasta aquí es porque lo ha hecho muy bien", afirmó.
La trayectoria de Jódar en los últimos meses ha sido meteórica. Hace un año, era el número 686 del mundo, y ahora, tras su actuación en el Godó, podría convertirse en cabeza de serie si logra ganar el torneo. Este torneo es el octavo que disputa en la élite, y su rendimiento ha sido excepcional.
La victoria de Jódar también ha generado entusiasmo entre los más jóvenes. Miquel, un recogepelotas de 10 años, abandonó la pista central del RCTB con una sonrisa de oreja a oreja. Fils le había regalado su muñequera, y Jódar se la había firmado. Un gesto que simboliza la conexión entre el joven tenista y sus seguidores.
El ascenso de Jódar ha llamado la atención de otros jugadores, como Arthur Fils, quien admitió no conocerlo antes del torneo. "No sé qué ocurre en España, pero hay muchos talentos", comentó Fils. "A Jódar no lo conocía, es la primera vez que le veo. Pero creo que llegará lejos".
La semifinal entre Jódar y Fils se disputará el sábado a las 16:00 (hora española) y será transmitida por Teledeporte y Movistar+. En la otra semifinal, se enfrentarán Rublev y Medjedovic. La afición española espera con ilusión ver a Jódar continuar su camino hacia la final y consolidarse como una de las grandes promesas del tenis mundial. Su juego, su mentalidad y su serenidad lo convierten en un jugador especial, capaz de grandes logros.









