Washington El ministro de Economía argentino, Luis Caputo, ha diseñado una estrategia financiera para afrontar el pago de una deuda privada de 4.300 millones de dólares que vence en julio próximo. La clave de esta operación reside en la creación de un fondo ad-hoc respaldado por el Banco Mundial (BM), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF).
Según fuentes oficiales argentinas y funcionarios de los organismos multilaterales, Caputo se encuentra en negociaciones avanzadas para obtener garantías por un total de 2.000 millones de dólares del BM, 500 millones del BID y otros 500 millones de la CAF. Si bien la negociación política se encuentra en una etapa avanzada, es probable que Argentina no reciba la totalidad de los fondos solicitados inicialmente.
No obstante, existe una clara predisposición por parte del BM, la CAF y el BID para apoyar el programa de ajuste implementado por el gobierno argentino. Esto asegura que Caputo contará con garantías multilaterales suficientes para cubrir una porción significativa de la deuda que vence en julio.
El mecanismo propuesto implica que cada banco multilateral aportaría su propia garantía, asociada a una tasa de interés especial que se ajustaría al monto final y al plazo de ejecución. Esta tasa, según fuentes consultadas, sería considerablemente más baja que las que se ofrecen actualmente en el mercado internacional.
Caputo presentó esta iniciativa a inversores privados en Washington, durante un evento organizado por JPMorgan. En su exposición, el ministro explicó la base de su plan para cancelar la deuda privada de 4.300 millones de dólares.
Tenemos una ruta detallada para todos los próximos pagos que debemos realizar. Hemos iniciado un programa local de deuda denominada en dólares en Argentina. Hay otras fuentes; explorando diferentes alternativas a niveles significativamente más baratos que los niveles de mercado. Esa es la razón por la que no hemos acudido a los mercados internacionales. Sería irresponsable de nuestra parte acudir a los mercados a tasas significativamente más altas de las que podemos obtener ahora. Recibirán estas noticias en breve. Todo lo que decimos es real; estamos trabajando en ello. A veces, cuando no damos detalles, es porque aún no está terminado , declaró Caputo a los inversores.
El ministro también aseguró que Argentina no necesitará recurrir a los mercados internacionales durante al menos un año y medio. Si vemos un riesgo país que sea apropiado, lo haremos. Para nosotros, los mercados son información, pero no necesariamente estamos de acuerdo con esa información. Creemos que el riesgo país de Argentina debería ser significativamente menor. Nuestra responsabilidad es ir por las opciones más baratas , añadió.
Caputo destacó dos aspectos fundamentales de la ingeniería financiera que está articulando con el BM, el BID y la CAF. En primer lugar, las tasas de interés serán inferiores a las disponibles en el mercado internacional. En segundo lugar, el fondo ad-hoc permitirá cancelar la deuda de 2026, brindando a Caputo un plazo de 18 meses para evaluar si repite el modelo o puede acceder a los mercados internacionales gracias a una eventual reducción del riesgo país.
Los organismos multilaterales entregarían sus garantías por el monto finalmente negociado, aplicando una tasa de referencia que oscilaría entre el 3 y el 4 por ciento. Con estas garantías, Caputo planea reunirse con bancos privados que operan en Argentina, donde las negociaciones también se encuentran en una etapa avanzada.
La solidez y la reputación del BM, la CAF y el BID permitirán a Caputo solicitar a los bancos privados montos superiores a los asignados formalmente por cada entidad multilateral. Si el BM te da 2.000 millones, tranquilamente Caputo puede pedir 4.000 millones a los bancos extranjeros , explicó un burócrata de Washington familiarizado con los detalles del plan.
Sin embargo, la capacidad de Argentina para multiplicar las garantías dependerá de su historial crediticio. Mientras que un país como Chile podría multiplicar las garantías por tres, Argentina, debido a su pasado, solo podría duplicarlas.
En este escenario, los bancos privados podrían ofrecer una tasa de interés cercana al 5 por ciento, sumada a la posible tasa de entre el 3 y el 4 por ciento de los organismos multilaterales. Este interés combinado sería más favorable que las condiciones que Argentina podría obtener en los mercados internacionales, donde la negociación se iniciaría con un piso de 6 por ciento debido al riesgo país.
La agenda de Caputo en Washington incluye reuniones con Ajay Banga, presidente del Banco Mundial; Sergio Díaz Granado, titular de la CAF; e Ilan Goldfajn, presidente del BID. Banga, Díaz Granado y Goldfajn han manifestado su apoyo a la propuesta argentina, y solo quedan por resolver detalles técnicos y burocráticos antes de obtener las garantías escritas.
Si todo se desarrolla según lo planeado, Argentina contaría con los 4.300 millones de dólares necesarios para pagar la deuda privada en julio. Esta operación representa un paso crucial para estabilizar la economía argentina y evitar un default. La estrategia de Caputo busca aprovechar las relaciones con los organismos multilaterales para obtener financiamiento en condiciones más favorables que las disponibles en el mercado internacional, aliviando la presión sobre las reservas del Banco Central y permitiendo al gobierno avanzar en su programa de ajuste económico.











