La compra de un departamento en el edificio Miró al 500, en Caballito, por parte del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, se ha convertido en el punto más delicado de la investigación por presunto enriquecimiento ilícito que se lleva a cabo en el juzgado de Ariel Lijo, con la fiscalía a cargo de Gerardo Pollicita. La trama, que involucra a jubiladas, empresas inmobiliarias y reformas sospechosas, se complica a medida que avanza la pesquisa.
Este miércoles, declararon dos jubiladas que figuran como presuntas prestamistas en la operación, Beatriz Viegas y Claudia Sbabo. Sin embargo, según la investigación, su rol se limitaría a ser los nombres que aparecen en los papeles de la venta. A estas mujeres, Adorni les habría realizado un adelanto de 30 mil dólares y dejado pendiente un pago de 200 mil más.
La declaración de Viegas derivó en la identificación de su hijo, Pablo Martín Feijoó, como el verdadero encargado de la operación inmobiliaria en nombre de su madre. Feijoó es socio de Leandro Miano, hijastro de Sbabo, en una empresa desarrolladora e inmobiliaria. El ex futbolista Hugo Morales, anterior propietario del departamento, confirmó en su declaración haber visto a dos jóvenes, uno de ellos identificado como "Pablo", durante la venta.
La escribana de Adorni, Adriana Nechevenko, aportó detalles adicionales, revelando que el hijo de una de las vendedoras es amigo del jefe de Gabinete debido a que sus hijos asisten al mismo colegio. También admitió conocer a Adorni desde hace 15 o 20 años y que, en materia de propiedades, "se le vino todo junto" con su actual función pública.
El nombre de Feijoó ya había surgido en el expediente judicial la semana pasada, tras un allanamiento en la inmobiliaria Rucci, que había tenido el departamento a la venta por encargo de Morales. En ese operativo, se descubrió que Feijoó fue quien reservó el departamento para que su madre y Sbabo lo compraran en mayo de 2025.
Natalia Rucci y su esposo Marcelo Trimarchi, representantes de la inmobiliaria Rucci Propiedades, están citados a declarar el próximo 20 de abril. Su firma inicialmente ofreció el departamento a 340 mil dólares en febrero de 2024, reduciendo el precio a 295 mil dólares en noviembre del mismo año.
Con la intervención de Nechevenko, el departamento fue escriturado en mayo de 2025 por 200 mil dólares. Posteriormente, en noviembre, las jubiladas transfirieron la propiedad a Adorni por 230 mil dólares, con el pago de la diferencia en efectivo.
La investigación reveló que Pablo Feijoó ingresó a la Casa Rosada, autorizado por el entonces vocero presidencial, el 22 de octubre de 2025, un mes antes de la operación de compra-venta que involucra a Adorni. Feijoó fue convocado a declarar la semana próxima, aunque se escabulló ante la prensa tras acompañar a su madre a Comodoro Py.
Hasta el momento, no se han ofrecido explicaciones sobre la razón por la cual el departamento fue adquirido para ser revendido apenas seis meses después. Fuentes judiciales han difundido imágenes de las reformas realizadas en la propiedad, las cuales fueron mostradas a las jubiladas durante la declaración.
Según el testimonio de Sbabo, las remodelaciones se llevaron a cabo después de la compra por parte de las jubiladas, es decir, antes de la venta a Adorni por un precio ligeramente superior.
Feijoó (36 años) y Miano (44) son socios en TJS Group, una desarrolladora inmobiliaria que incluye a la constructora Avda SRL. La página web de la empresa destaca su asociación con MRC Construcciones, a cargo del arquitecto Mario Roberto Carpilovsca Zárate, que "brinda la confiabilidad y estabilidad que el mercado demanda, y a su vez permite garantizar los tiempos de entrega pactados con cada uno de nuestros inversores".
MRC Construcciones, según su propia página web, fue la firma responsable de la construcción del edificio Miró 548, donde se encuentra el departamento cuya compra complica a Adorni.
La inmobiliaria Rucci Propiedades promocionaba el departamento de Caballito en sus redes sociales antes de que las jubiladas lo adquirieran para revenderlo a Adorni. El anuncio describía la propiedad como un "semipiso hermoso de cuatro ambientes al frente con cochera y baulera", con 150 metros cuadrados cubiertos, tres dormitorios, dos baños y una cochera.
El aviso inmobiliario también mencionaba la posibilidad de financiación, indicando que el entonces dueño, Morales, "toma una parte en efectivo y cuotas".
Según datos de la zona, las expensas del departamento superarían el millón de pesos. Adorni y su esposa ya afrontan los gastos de sus otras propiedades bajo investigación, incluyendo la hipoteca de su departamento en Parque Chacabuco (expensas de $500 mil) y la casa en el country Indio Cua adquirida por la esposa de Adorni (expensas de $700 mil).
El adelanto de Adorni para la compra en Caballito fue de 30 mil dólares en efectivo, mientras que por la casa del country se pagaron 20 mil dólares adicionales, y una cifra similar por la hipoteca. A esto se suman pagos en efectivo por un viaje familiar a Aruba (5.800 dólares), el regreso de la esposa de Adorni desde Nueva York (5.154 dólares) y un viaje a Punta del Este, cuya financiación aún se investiga. En su última declaración jurada, Adorni declaró tener 50 mil dólares en efectivo.
A fin de año, Adorni y su esposa deberán saldar 70 mil dólares de la hipoteca de la casa del country y 200 mil del departamento de Caballito, a menos que los vendedores acepten posponer los pagos. La investigación continúa para determinar el origen de los fondos y la posible existencia de irregularidades en la operación.












