La representante a la Cámara Katherine Miranda sorprendió al anunciar su respaldo a la senadora Paloma Valencia, una decisión que ha generado debate debido a las diferencias ideológicas previas y al historial crítico de Miranda hacia el uribismo. La congresista explicó que su apoyo se basa en una apuesta por un liderazgo colectivo de cara a las elecciones presidenciales de 2026, donde Valencia se perfila como una de las principales candidatas.
Miranda detalló en una entrevista con la Revista Semana que, si bien mantiene diferencias con Valencia desde hace ocho años, valora su respeto por la independencia, la Constitución y la democracia. En el momento que está viviendo Colombia, tenemos que encontrarnos en lo fundamental , afirmó. La representante de la Alianza Verde reconoció un cambio en su percepción política, admitiendo que me duele aceptar que mi tía uribista tenía razón , sugiriendo una nueva lectura del contexto nacional y preocupaciones sobre el rumbo institucional del país.
Este respaldo ha generado atención debido a la trayectoria de Miranda, quien ha sido crítica con sectores del Centro Democrático y en el pasado apoyó al actual presidente Gustavo Petro, a quien recientemente ha cuestionado. La congresista enfatizó que su decisión no implica una coincidencia ideológica plena con Valencia, pero sí una valoración de su liderazgo y su disposición al diálogo.
Miranda también aprovechó la entrevista para hacer un llamado a los jóvenes a informarse y analizar críticamente la coyuntura política, advirtiendo sobre posibles riesgos para la democracia. En ese sentido, aseguró que prefiere ser oposición en una democracia que un perseguido en una dictadura , en referencia a escenarios como el de Venezuela.
Aunque no votó por Valencia en la consulta interna, Miranda valora el tipo de liderazgo que la senadora ha construido junto a otros sectores políticos, como el exdirector del DANE Juan Daniel Oviedo. A mí lo que me gusta es ese liderazgo colectivo (...) me gusta que no es de extrema derecha ni nada por el estilo , señaló, destacando la importancia del diálogo y el respeto por las diferencias en el panorama político actual.
La representante aclaró que su apoyo no es incondicional. No es firmar un cheque en blanco , dijo, subrayando que mantendrá sus posiciones críticas tanto en público como en privado. Sobre la posibilidad de ocupar un cargo en un eventual gobierno de Valencia, Miranda indicó que, por ahora, no lo contempla e incluso evalúa tomar distancia de la vida pública, aunque reconoció que en política los escenarios pueden cambiar.
La decisión de Miranda se produce en un contexto de tensiones dentro de la Alianza Verde, como lo refleja la reciente novela que llevó a la explosión del partido en tres pedazos, con la dificultad de Cepeda para conquistar a los sectores de centro. El respaldo a Valencia podría interpretarse como una señal de realineamiento político dentro de la Alianza Verde y una búsqueda de nuevas opciones de liderazgo.
En cuanto a las encuestas, se ha revelado que Paloma Valencia está ganando terreno y acercándose a los candidatos punteros, lo que podría explicar el interés de Miranda en sumarse a su campaña. La senadora ha logrado construir una imagen de moderación y diálogo, que podría resultar atractiva para sectores del centro y la izquierda descontentos con el gobierno de Petro.
La entrevista de Miranda en Semana también abordó temas como las denuncias de amenazas contra la abogada Ángela María Buitrago por parte de la senadora Zuleta, la llegada de los conservadores a una jornada marcada por pronunciamientos que tocaron a todos los sectores, y el caso de Luis Andrés Colmenares, donde un equipo multidisciplinario analizó el lugar donde fue hallado el cadáver.
Además, se mencionó el regreso del creativo colombiano a las canchas con el Minnesota United tras superar una deshidratación severa, y la circulación de una imagen viral que desinforma sobre la intención de voto en Colombia, resaltando la importancia de verificar la información y consultar fuentes oficiales.
La decisión de Katherine Miranda de respaldar a Paloma Valencia representa un giro inesperado en el panorama político colombiano y plantea interrogantes sobre el futuro de la Alianza Verde y las posibles alianzas de cara a las elecciones presidenciales de 2026. Su llamado a la reflexión y al análisis crítico de la coyuntura política también subraya la importancia de la participación ciudadana y la defensa de la democracia.












