En menos de una semana, el cantón Catamayo ha sido sacudido por dos actos violentos que han generado preocupación y exigencias de mayor seguridad por parte de sus habitantes. Un hombre resultó herido y otro falleció, eventos que han puesto en evidencia una creciente inquietud por la inseguridad en la zona.
El primer incidente ocurrió el sábado 11 de abril, pasadas las 14h00, en el sector de San Vicente, específicamente en la intersección de las calles 10 de Agosto y Eliseo Arias Carrión. Adrián Q., originario de la provincia de Los Ríos y con antecedentes penales, fue víctima de un ataque con armas de fuego mientras cambiaba un neumático de su vehículo. Se presume que el ataque fue un ajuste de cuentas relacionado con disputas territoriales. Adrián Q. había sido liberado del Centro de Privación de la Libertad N 1 de Loja apenas tres meses antes del incidente.
Apenas dos días después, la noche del 13 de abril, la violencia volvió a golpear a Catamayo. Marco Vinicio Ch. B., de 25 años, fue asesinado a tiros dentro de su barbería, ubicada en el segundo piso de una vivienda en la intersección de las avenidas Alonso de Mercadillo y 24 de Mayo. Este segundo hecho violento ha intensificado el temor entre los ciudadanos y ha provocado un llamado urgente a las autoridades para que tomen medidas drásticas.
La situación ha generado una ola de reacciones entre los habitantes de Catamayo. Marcelo Alejandro, abogado, expresó su preocupación por la pérdida de la tranquilidad que siempre ha caracterizado al cantón. Catamayo siempre ha sido una isla de paz y no hemos visto que en menos de una semana tengamos que lamentar varios hechos de violencia contra ciudadanos, quienes de alguna u otra manera han sido los forjadores del progreso del Valle del Eterno Sol , declaró.
Alejandro señaló que estos hechos son un reflejo de la situación que se vive en la ciudad y en la provincia en general. Sin embargo, advirtió sobre la posible presencia de grupos delictivos que buscan controlar el cantón. En este sentido, instó a las autoridades, incluyendo la Jefatura Política, la Comisaría Nacional de Policía y la Policía Nacional, a coordinar operativos permanentes para garantizar la seguridad de los ciudadanos.
Además, el abogado mencionó que la mendicidad en Catamayo podría estar siendo utilizada como una fachada para actividades ilícitas. Esta observación ha generado aún más inquietud entre los residentes, quienes temen que la ciudad se convierta en un refugio para delincuentes.
Otros ciudadanos también han expresado su preocupación y han propuesto medidas para mejorar la seguridad en Catamayo. Franco Cañar solicitó que se intensifiquen los operativos de control, especialmente en el casco urbano y en las zonas de tolerancia, con el objetivo de decomisar armas ilegales. Vinicio Barragan, por su parte, hizo un llamado a la verificación de los antecedentes de las personas que alquilan viviendas, ya que, según su opinión, los delincuentes provenientes de otras provincias, como Los Ríos, El Oro y Esmeraldas, suelen utilizar estos alquileres para esconderse y planificar sus actividades criminales.
Ante esta situación, el mayor Orlando Arce, jefe del Distrito de Policía 02 Catamayo, ha emitido una recomendación importante para los propietarios de viviendas y locales comerciales. El oficial instó a los ciudadanos a no dejarse llevar únicamente por el beneficio económico al momento de alquilar sus propiedades, sino a priorizar su seguridad, la tranquilidad de sus familias y la protección de su patrimonio.
Verifiquen a quién entregan su propiedad, para ello, pueden acudir a la Policía Nacional para conocer los antecedentes, es una medida de prevención que puede evitar riesgos y problemas a futuro , afirmó el mayor Arce. Esta recomendación busca evitar que los delincuentes utilicen los alquileres como una forma de establecerse en la ciudad y llevar a cabo sus actividades ilícitas.
La creciente preocupación por la inseguridad en Catamayo ha puesto en evidencia la necesidad de una respuesta coordinada y efectiva por parte de las autoridades. Los ciudadanos exigen medidas concretas para garantizar su seguridad y recuperar la tranquilidad que siempre ha caracterizado a su cantón. La intensificación de los operativos policiales, la verificación de los antecedentes de los inquilinos y la lucha contra la mendicidad son algunas de las propuestas que se han planteado para abordar este problema. La comunidad catamayense espera que las autoridades tomen en serio sus demandas y actúen con prontitud para proteger sus vidas y su patrimonio.












