LIMA, Perú La contienda presidencial en Perú se encuentra en un punto crítico tras las elecciones generales del domingo 14 de abril de 2026. Con más del 91% de las actas contabilizadas, la carrera por el segundo lugar se ha reducido a una disputa apretadísima entre Roberto Sánchez, candidato del partido izquierdista Juntos por el Perú, y Rafael López Aliaga, de Renovación Popular, mientras Keiko Fujimori, de Fuerza Popular, mantiene el liderazgo con el 17% de los votos.
Según los últimos resultados oficiales parciales, Keiko Fujimori lidera el conteo con 2.538.819 votos, representando el 16,9% del total. Roberto Sánchez le sigue de cerca con 1.779.480 votos, equivalente al 11,8% del apoyo popular. Rafael López Aliaga se posiciona en tercer lugar con 1.803.168 votos, lo que representa el 12% de los votos válidos, una diferencia mínima con Sánchez. Jorge Nieto Montesinos, del Partido del Buen Gobierno, ocupa la cuarta posición con el 11,1% de los votos.
La estrechez de los resultados ha generado tensiones y acusaciones de fraude. López Aliaga, exalcalde de Lima, ha desafiado la legitimidad del proceso electoral, anunciando que no reconocerá los resultados y reiterando denuncias de fraude sin presentar evidencia concreta. El candidato ultraderechista ha convocado a un plantón frente al Jurado Nacional de Elecciones (JNE), donde afirmó que lo sucedido en la jornada electoral no se ha visto ni en la dictadura de (Nicolás) Maduro en Venezuela .
Sin embargo, el fiscal general de Perú, Tomás Gálvez, ha desestimado las acusaciones de fraude, afirmando que no ha advertido ninguna cuestión que justifique la nulidad de los comicios. Una cuestión de fraude o una causal de nulidad del proceso electoral no he advertido y creo que ahí hay un apresuramiento , declaró Gálvez a la emisora local RPP, instando a los candidatos a actuar con mayor responsabilidad.
En contraste con la postura de López Aliaga, Roberto Sánchez ha agradecido al pueblo milenario y a la Pachamama por el apoyo recibido, celebrando su virtual paso a la segunda vuelta electoral. Sánchez reiteró su promesa de libertad para el expresidente Pedro Castillo, quien actualmente cumple una condena de 11 años y cinco meses de cárcel por intento de golpe de Estado en 2022. Justicia restauradora para los mártires del sur andino, o la vida del Perú profundo se respeta o no tiene sentido ninguna democracia! Que nunca más se deponga o detenga a un Presidente Constitucional , declaró Sánchez.
El candidato izquierdista, quien ha escalado posiciones en las encuestas, ha expresado su confianza en que las actas electorales reflejarán el verdadero respaldo popular. Sánchez, psicólogo de 57 años, ha propuesto una nueva Constitución y un Estado plurinacional que comparta el poder con los pueblos nativos.
Las misiones de observación electoral, incluyendo la de la Unión Europea (UE) y la Organización de los Estados Americanos (OEA), han respaldado la credibilidad y transparencia del proceso electoral, a pesar de los problemas logísticos que causaron retrasos en la apertura de algunos centros de votación. La jefa de la misión de la UE, Annalisa Corrado, señaló que hasta el momento no han encontrado elementos objetivos para decir que la narrativa de fraude pueda tener elementos concretos para ser llevados a estas alturas .
La misión de la OEA, liderada por Víctor Rico, advirtió que la tardanza en la apertura de los locales alimentó las narrativas de fraude que se difundieron antes de las elecciones, exacerbadas por campañas de desinformación en diversas plataformas. La Asociación Civil Transparencia, por su parte, calificó las elecciones como creíbles y transparentes , a pesar de las demoras en la entrega de material electoral en Lima Metropolitana. El Centro Carter también instó a mantener la transparencia y respetar el proceso mientras se finaliza el conteo de los resultados.
La segunda vuelta electoral está programada para el 7 de junio, y se espera que sea un enfrentamiento crucial entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez, o posiblemente Rafael López Aliaga si logra superar a Sánchez en el escrutinio final. El resultado de estas elecciones determinará el futuro político y social de Perú, en un contexto marcado por la inestabilidad y la polarización. La incertidumbre persiste mientras se completan los conteos y se resuelven las denuncias de fraude, dejando al país en vilo ante el desenlace de esta reñida contienda electoral. La atención internacional se centra en Perú, observando de cerca el desarrollo de los acontecimientos y esperando que el proceso electoral se desarrolle de manera transparente y democrática.









