Las acciones de Braskem (BRKM5) atraviesan un momento técnico delicado tras la pérdida de su línea de tendencia alcista (LTA), que había sostenido el movimiento reciente. Tras testear la resistencia en R$ 13,78, el activo experimentó una corrección más intensa y volvió a negociarse cerca de R$ 9,82, con señales claras de rechazo comprador en la última sesión, lo que indica una presencia más activa de los vendedores.
Según el analista técnico Rodrigo Paz, el papel ahora opera en una zona de indefinición, lo que exige mayor cautela a corto plazo. El comportamiento del precio en las regiones de soporte y resistencia será determinante para definir si el activo logrará retomar la recuperación o si continuará el movimiento correctivo dentro de una estructura de baja aún más amplia.
A corto plazo, Paz observa un escenario más fragilizado para Braskem tras el rompimiento de la LTA y el rechazo en la región de R$ 13,78. El activo cerró la última sesión a R$ 9,82, incluso después de comenzar el día en alza, lo que señala una pérdida de fuerza compradora. Actualmente, negocia entre las medias móviles de 9 y 21 períodos, lo que refuerza el escenario de indefinición, mientras que el IFR (14) en 49,22 permanece en zona neutra.
Para una reanudación del flujo alcista, será necesario recuperar fuerza por encima de las medias y romper la resistencia en R$ 10,97, con una confirmación más consistente por encima de R$ 12,35. Un movimiento estructuralmente más fuerte solo ganará tracción con la superación de R$ 13,78, lo que podría abrir espacio para objetivos en R$ 15,12 y R$ 15,74.
Por otro lado, la pérdida de la franja de soporte en R$ 9,52 / R$ 8,62 podría intensificar la presión vendedora, con un objetivo inmediato en R$ 8,33. Por debajo de ese nivel, crece el riesgo de una reanudación de la tendencia de baja más amplia, con proyecciones en R$ 7,25, R$ 6,90 y R$ 6,11.
En el escenario actual, Paz mantiene una lectura más cautelosa, con un sesgo ligeramente negativo a corto plazo.
A mediano plazo, Braskem aún presenta un movimiento de recuperación en 2026, pero dentro de una estructura macro de baja, lo que sugiere que el avance reciente puede interpretarse como una corrección dentro de la tendencia principal. Después de testear R$ 13,78, el activo entró en realización y ahora busca estabilización cerca de R$ 9,82, aún por encima de las medias de 9 y 21 períodos, lo que señala un intento de formación de base. El IFR (14) en 53,52 refuerza un escenario neutro.
Para la continuidad de la recuperación, el papel necesita superar la resistencia en R$ 10,97, lo que podría desbloquear un movimiento hacia R$ 13,78 y R$ 15,12. Un rompimiento consistente de estas regiones sería fundamental para señalar una posible reversión más estructural, con proyecciones en R$ 18,19 (media de 200 períodos), R$ 20,98 y R$ 23,45.
Por otro lado, la pérdida de las medias y los soportes en R$ 8,33 y R$ 7,25 podría debilitar la recuperación y reavivar el sesgo de baja, con el riesgo de un retorno a la región de R$ 6,11.
Así, a pesar del intento de estabilización, Paz sigue evaluando el activo con cautela, ya que la confirmación de una reversión más consistente aún depende del rompimiento de las resistencias clave. El analista técnico enfatiza la importancia de monitorear de cerca el comportamiento del precio en las próximas sesiones para determinar la dirección futura de las acciones de Braskem. La volatilidad del mercado y la incertidumbre económica global añaden complejidad a la situación, lo que requiere una gestión prudente del riesgo por parte de los inversores. La atención se centra ahora en los niveles de soporte y resistencia clave, que actuarán como puntos de inflexión potenciales para el activo. La capacidad de Braskem para superar estos obstáculos determinará si puede retomar su trayectoria alcista o si continuará su declive.











