Rafael López Aliaga exige anulación de proceso electoral y detención de jefe de la ONPE
El candidato presidencial Rafael López Aliaga lideró esta noche un plantón en las inmediaciones del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) y lanzó un ultimátum de 24 horas a las autoridades electorales para que declaren la nulidad del proceso, amenazando con convocar a una marcha multitudinaria a nivel nacional si su demanda no es atendida. La acción intensifica el clima de tensión política que se vive en el país tras las recientes elecciones.
La principal crítica de López Aliaga se centró en Piero Corvetto, jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), a quien acusó de ser penalmente responsable en el manejo de los materiales electorales y exigió su detención inmediata. Yo le mando al señor fiscal de la nación, le mando al jefe de la Policía Nacional, le mando que tome preso de inmediato al señor Corvetto , declaró el candidato durante su discurso.
López Aliaga afirmó que se han robado cerca de 500,000 votos, aunque no presentó evidencia alguna que respalde esta acusación. Describió a las autoridades electorales como parte de un engranaje diseñado para alterar la voluntad popular. En un tono confrontacional, López Aliaga declaró que el desarrollo de las elecciones se encuentra en un estado de emergencia .
Las instituciones electorales y diversos observadores electorales han atribuido las demoras y problemas en el conteo de votos a la actuación de la empresa contratada para el transporte de las actas. Sin embargo, López Aliaga descalificó el trabajo de los observadores internacionales, solicitando la partida de las misiones de la Unión Europea y la Organización de Estados Americanos (OEA) del territorio nacional. Le digo también a esas misiones que han venido al Perú de la Unión Europea, de la OEA, que se larguen del Perú de una vez , expresó.
El plantón contó con la presencia de los congresistas Alejandro Muñante y Norma Yarrow, quienes respaldaron las demandas del candidato. La concentración se caracterizó por arengas y consignas en contra del sistema electoral, mientras los asistentes aguardaban un pronunciamiento oficial por parte del JNE.
López Aliaga anticipó que, en caso de no obtener una respuesta favorable a su ultimátum, sus próximas convocatorias y comunicaciones se realizarán exclusivamente a través de redes sociales, acusando a esa gran prensa de no cubrir adecuadamente el plantón. Esta decisión podría complicar el seguimiento de la situación por parte de los medios de comunicación tradicionales.
Hasta el cierre de esta nota, ni el JNE ni la ONPE han emitido una declaración oficial en respuesta a las acusaciones y al ultimátum planteado por el candidato López Aliaga. El silencio de las autoridades electorales ha contribuido a aumentar la incertidumbre y la tensión en torno al proceso electoral.
La situación plantea interrogantes sobre la estabilidad del proceso democrático en Perú y la confianza en las instituciones electorales. La falta de pruebas que respalden las acusaciones de fraude electoral por parte de López Aliaga, sumada a su llamado a desconocer el trabajo de los observadores internacionales, generan preocupación en diversos sectores de la sociedad.
El desarrollo de los acontecimientos en las próximas 24 horas será crucial para determinar el rumbo del proceso electoral y evitar una escalada de la tensión política en el país. La respuesta del JNE y la ONPE al ultimátum de López Aliaga, así como la reacción de las fuerzas políticas y la sociedad civil, serán determinantes para la estabilidad democrática de Perú. La posible convocatoria a una marcha multitudinaria por parte del candidato podría generar disturbios y afectar la convivencia pacífica en el país.
La comunidad internacional observa con atención la situación en Perú, y la postura de la Unión Europea y la OEA ante las acusaciones de López Aliaga podría tener implicaciones en las relaciones bilaterales y en la credibilidad del proceso electoral. La transparencia y la imparcialidad en el conteo de votos, así como el respeto a las instituciones democráticas, son fundamentales para garantizar la legitimidad del resultado electoral y evitar una crisis política.










