La creciente tensión generada por el conflicto entre Estados Unidos e Irán está poniendo en jaque a líderes mundiales, quienes se debaten entre la presión de un Donald Trump cada vez más desafiante y la oposición interna a una nueva guerra. La dinámica de poder ha cambiado: líderes que antes buscaban congraciarse con Washington ahora se atreven a criticar y distanciarse, no solo por desacuerdo con la política exterior estadounidense, sino también por las graves consecuencias económicas que la guerra amenaza para sus países.
Incluso aquellos que intentaron moderar a Trump durante su mandato están reaccionando ante su desprecio, como la primera ministra italiana Giorgia Meloni, quien calificó de “inaceptables” los ataques del presidente a Su Santidad. El primer ministro británico Keir Starmer expresó su frustración por el aumento de las facturas energéticas británicas, atribuyéndolo a las acciones de Trump.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha advertido sobre un escenario “adverso” de crecimiento global de solo el 2,5% este año, y países dependientes del gas y petróleo de Medio Oriente podrían verse aún más perjudicados. El FMI rebajó la previsión de crecimiento para el Reino Unido, lo que representa un duro golpe para el gobierno de Starmer. Japón también enfrenta presiones debido al aumento de los costos de transporte.
Trump, ya impopular en muchos países aliados, ve a la OTAN como una herramienta para sus propios intereses, no como una alianza defensiva. Su desprecio por los aliados que no participan en sus guerras agrava la situación. Sin embargo, para muchos líderes, unirse al conflicto es políticamente inviable debido a la oposición interna y la percepción de que la guerra es imprudente.
La derrota del líder populista Viktor Orbán en Hungría podría acelerar la tendencia de los líderes europeos a distanciarse de Trump. La Casa Blanca parece poco preocupada por los problemas políticos que causa su estilo, y desprecia a la Europa moderna. A pesar de las críticas, los líderes europeos se ven limitados por sus fuerzas armadas debilitadas y la dependencia de Estados Unidos. Suscríbete a Noticias lat para más noticias.


