El expresidente colombiano Álvaro Uribe criticó duramente al actual mandatario de Colombia, Gustavo Petro, y acusó a las disidencias de las FARC de controlar la zona fronteriza con Ecuador, en medio de una creciente tensión diplomática y comercial entre ambos países. Las declaraciones de Uribe, cuyo apoyo político recae sobre la candidata presidencial Paloma Valencia, se producen tras una visita de Petro a la ciudad fronteriza de Ipiales, donde el presidente colombiano cuestionó las políticas arancelarias de su homólogo ecuatoriano, Daniel Noboa.
Uribe, a través de su cuenta en X (antes Twitter), calificó a Petro de mentiroso y chismoso , comparándolo con Gustavo Bolívar, a quien acusó de ser un estafador . Esta publicación fue una respuesta directa a las críticas de Petro hacia Noboa, quien impuso aranceles del 100% a productos colombianos, argumentando una falta de colaboración de Colombia en el control del narcotráfico en la frontera. Ecuador había implementado previamente una tasa de seguridad del 30% antes de elevarla al 100% el pasado 9 de abril.
El expresidente colombiano afirmó que la zona fronteriza ecuatoriana está bajo el control del narcoterrorismo de las FARC, ahora dispersas en diversos grupos armados. Según Uribe, estos grupos obligan a los ciudadanos colombianos a votar por Iván Cepeda, el candidato presidencial respaldado por Petro. Además, Uribe se defendió de acusaciones de injerencia en las relaciones exteriores, afirmando que sus viajes son públicos y que no actúa de manera clandestina.
En un segundo video, Uribe reiteró su acusación de que el gobierno de Petro es permisivo con los grupos ilegales armados, atribuyendo la situación fronteriza a la política de paz total implementada por el actual gobierno. Con (el discurso de) la paz total se han dedicado a darle rienda libre al narcoterrorismo , declaró Uribe ante los medios.
Uribe reconoció haber visitado Guayaquil en enero y Cuenca en abril de 2026, y nuevamente criticó a Petro y Cepeda, calificándolos de chismosos . La respuesta de Petro no tardó en llegar, quien cuestionó las razones de la visita del expresidente a Ecuador en medio de la imposición de aranceles a los productos colombianos. "¿Qué hace un expresidente de Colombia, visitando un gobierno que acaba de poner un arancel de 100% a todos los productos de Colombia?", escribió Petro en su cuenta de X.
La controversia se agrava con la admisión del propio presidente Noboa, quien en una entrevista con Bloomberg reveló que su administración ha recibido apoyo del equipo de Uribe para abordar temas relacionados con el combate al crimen organizado. Esta revelación sugiere una posible conexión entre el gobierno ecuatoriano y el expresidente colombiano, lo que podría complicar aún más las relaciones bilaterales.
El contexto legal de Uribe también es relevante. En octubre de 2025, un tribunal colombiano revocó en segunda instancia la sentencia impuesta al expresidente, quien había sido acusado de supuestamente manipular a paramilitares para que negaran tener nexos con él. Esta decisión judicial podría influir en la percepción pública de Uribe y su capacidad para influir en la política colombiana y regional.
La crisis fronteriza entre Colombia y Ecuador se ha intensificado en los últimos meses, con un aumento del contrabando, el narcotráfico y la presencia de grupos armados ilegales. La imposición de aranceles por parte de Ecuador ha generado tensiones comerciales y diplomáticas, afectando a los productores y comerciantes de ambos países. La situación exige una solución negociada que aborde las preocupaciones de ambas partes y garantice la seguridad y el desarrollo económico de la región fronteriza.
Las acusaciones de Uribe sobre el control de las FARC en la frontera ecuatoriana son graves y requieren una investigación exhaustiva. Si se confirman, podrían tener implicaciones significativas para la seguridad regional y la lucha contra el narcotráfico. La política de paz total de Petro, que busca negociar con diversos grupos armados, ha sido objeto de críticas por parte de sectores que la consideran demasiado permisiva con los criminales.
La intervención de Uribe en la crisis diplomática entre Colombia y Ecuador es vista por algunos como un intento de desestabilizar el gobierno de Petro y promover los intereses de su candidata presidencial. Otros lo interpretan como una legítima preocupación por la seguridad de la región y una crítica a las políticas del actual gobierno colombiano.
En definitiva, la situación en la frontera entre Colombia y Ecuador es compleja y multifacética, con implicaciones políticas, económicas y de seguridad. La resolución de la crisis requiere un diálogo constructivo entre ambos países, así como una estrategia integral para combatir el crimen organizado y promover el desarrollo sostenible de la región fronteriza. La controversia generada por las declaraciones de Uribe y la respuesta de Petro añaden un elemento adicional de tensión a una situación ya de por sí delicada.











