El Gobierno de Javier Milei se aferra a su programa económico, recordando la experiencia de Mauricio Macri en 2018 como un ejemplo de lo que no se debe hacer. La inflación de marzo, del 3,4%, ha generado preocupación, pero el Presidente mantiene la convicción de que el superávit fiscal permitirá revertir la situación a mitad de año. La estrategia oficial se centra en comunicar la realidad económica con un enfoque empático, contrastando con el estilo técnico del ministro de Economía, Luis Caputo.
La referencia a la crisis cambiaria de 2018 durante el gobierno de Cambiemos, que marcó el declive de las posibilidades de reelección de Macri, resuena en los pasillos del poder. Figuras como Caputo, Federico Sturzenegger y Patricia Bullrich son testigos de ese momento crítico. Para los Milei, el gradualismo económico de Macri fue un error, y prefieren la aplicación de un shock económico, aunque esto implique riesgos.
En un contexto de aceleración de la inflación y caída de la actividad económica, el Presidente ha demostrado una obstinación a prueba de balas en la profundización de su programa. Su hermana, Karina Milei, también se mantiene firme en sus decisiones, como la de sostener a Manuel Adorni como jefe de Gabinete a pesar del desgaste que genera. En el entorno libertario, disentir de las decisiones de los hermanos Milei se considera una traición.
El Gobierno enfrenta un momento bisagra. Si la economía no repunta como pronostica Milei, ¿cuál será el impacto? ¿Cómo afectará el shock externo de la guerra? ¿Y la inercia inflacionaria? Los miembros del equipo libertario eligen creer en el Presidente, basándose en datos internos como la recaudación de abril. Se espera un punto de inflexión en junio o julio.
Mientras tanto, los ministros buscan persuadir al secretario de Hacienda, Carlos Guberman, para obtener asistencia financiera. Mario Lugones (Salud) ha logrado destrabar pagos a prestadores de PAMI con deudas acumuladas desde octubre, y a las empresas de colectivos del AMBA se les han girado los subsidios de febrero. Sin embargo, la restricción de caja obliga a ajustar el cinturón en otras áreas, como la cartera de Capital Humano, liderada por Sandra Pettovello.
Caputo continúa estrangulando el gasto, pero advierte que el factor político impide que el riesgo país disminuya y se pueda acceder a financiamiento. En el Gobierno, al ruido político lo llaman riesgo kuka , aunque reconocen que este concepto ha perdido relevancia tras el triunfo de La Libertad Avanza. Tenemos que reconocer que ahora el factor político es nuestro, que no paramos de darnos tiros en los pies , admitió un alto funcionario.
El caso de Adorni ha generado una serie de controversias y ha puesto en evidencia las tensiones internas en el Gobierno. La escribana Adriana Nechevenko se ha convertido en un personaje secundario relevante, mientras que Adorni administra cuidadosamente sus apariciones públicas. El jefe de Gabinete ha adoptado un estilo similar al de Karina Milei, caracterizado por la discreción y el control.
Adorni cuenta con el apoyo de Karina Milei, Martin Menem y el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques. Menem lo está preparando para el informe de gestión en Diputados, donde enfrentará a la oposición, mientras que Mahiques le brinda asesoramiento legal, aprovechando su conocimiento del sistema judicial.
La causa por presunto enriquecimiento ilícito contra Adorni se inscribe en una puja más amplia entre el Poder Ejecutivo y el Poder Judicial por las vacantes en los juzgados. Karina Milei busca imponer sus propias reglas en la Justicia, siguiendo la misma estrategia que implementó en el plano político partidario: la imposición sin concesiones.
Milei ha desempolvado un plan de Justicia de 166 páginas elaborado por el equipo de Santiago Caputo, que hablaba de los tiempos cíclicos de la Justicia y la crisis del tercer año. El Presidente se consoló con la idea de que en esta etapa del mandato siempre se le ataca con causas judiciales.
La interna entre Caputo y Karina Milei se ha intensificado, y podría tener consecuencias en el ámbito judicial. Si cada bando hace su propio juego, la situación podría complicarse aún más.
El caso Adorni también ha afectado las perspectivas electorales de Adorni, quien parece haber quedado fuera de la carrera por la jefatura de gobierno porteña en 2027. Karina Milei ha dado señales de contención a Patricia Bullrich, que se sentía relegada.
Antes de tomar decisiones electorales, el Gobierno debe demostrar resultados económicos concretos. La teoría de Milei debe traducirse en mejoras tangibles en la vida de los argentinos. La obstinación de los Milei, por ahora, se mantiene intacta, pero el futuro económico del país está en juego.












