María Paz Gaviria apoya a Paloma Valencia, complicando la decisión del Partido Liberal sobre a quién respaldar en las elecciones presidenciales del 31 de mayo. El respaldo, realizado a título personal, se produce en un momento de debate interno dentro del partido, que aún no ha definido su postura para la primera vuelta.
La excandidata al Senado, hija del expresidente César Gaviria, anunció su apoyo a la fórmula presidencial integrada por Paloma Valencia y Juan Daniel Oviedo, argumentando que representan sus ideales y su visión para el país. Según declaraciones recogidas por la revista Semana, Gaviria considera que Valencia y Oviedo están comprometidos con el bienestar de las bases sociales, así como con el respeto a la Constitución y las instituciones colombianas.
Este anuncio añade una capa de complejidad a la ya de por sí difícil tarea del Partido Liberal de llegar a un consenso sobre a quién apoyar en la contienda presidencial. El partido se encuentra actualmente en un proceso de deliberación interna, con reuniones programadas para el 21 y el 28 de abril, en las que las bancadas de Senado y Cámara buscarán definir una posición unificada.
Hasta el momento, se han considerado varias opciones dentro del Partido Liberal, incluyendo a Paloma Valencia, Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella. Sin embargo, según fuentes consultadas por El Tiempo, no existe un apoyo mayoritario para la candidatura de De la Espriella, y también se han expresado reservas frente a otras alternativas.
La decisión final recaerá en las bancadas legislativas, quienes escucharán las diferentes posturas internas antes de tomar una determinación. El expresidente César Gaviria, líder del Partido Liberal, ha manifestado su intención de escuchar a todos los sectores del partido antes de anunciar una postura oficial.
La adhesión de María Paz Gaviria no es la única muestra de divisiones internas dentro del Partido Liberal. El senador Miguel Ángel Pinto, por ejemplo, ha expresado públicamente su apoyo a Paloma Valencia y Mauricio Gómez Amín, mientras que el senador Mauricio Gómez Amín actúa como enlace político de Abelardo de la Espriella. Otros sectores del partido han planteado la posibilidad de respaldar a Iván Cepeda o de permitir que los votantes tomen su propia decisión.
El Partido Liberal se enfrenta a un escenario desafiante tras las elecciones legislativas del 8 de marzo, en las que experimentó una reducción en el número de curules. De los 13 senadores electos, solo tres repiten periodo: Lidio García, Fabio Amín y Laura Fortich. Estos resultados han impulsado un proceso de análisis interno sobre la participación del partido en el escenario político y las alianzas estratégicas de cara a las elecciones presidenciales.
La decisión de María Paz Gaviria se produce después de su propia participación en las elecciones legislativas, donde obtuvo 56.943 votos (0,29% del total nacional), un resultado insuficiente para alcanzar una curul en el Congreso para el periodo 2026-2030. A pesar de no haber logrado un escaño, Gaviria ha decidido expresar su apoyo a una de las candidaturas presidenciales en disputa.
La situación del Partido Liberal se suma a la de otros partidos políticos que no cuentan con candidato propio y que se encuentran en proceso de definir sus respaldos y estrategias para las elecciones presidenciales del 31 de mayo. La contienda electoral se presenta como un escenario complejo y dinámico, en el que las alianzas y los apoyos pueden jugar un papel crucial en el resultado final.
Además de María Paz Gaviria, otros candidatos no lograron obtener una curul en las recientes elecciones legislativas, incluyendo a Angélica Lozano, Katherine Miranda, Inti Asprilla, Juan Carlos Lozada y Miguel Polo Polo. Estos resultados han generado un debate sobre el futuro de la representación política y la necesidad de renovar las estructuras de poder en el país.
El Partido Liberal, con su larga trayectoria en la política colombiana, se encuentra en un momento crucial de reflexión y toma de decisiones. La elección del candidato presidencial a respaldar definirá su papel en el futuro político del país y su capacidad para influir en las políticas públicas que se implementarán en los próximos años. La decisión, que se espera para finales de abril, será observada de cerca por la opinión pública y por los demás actores políticos en la contienda electoral. La incertidumbre persiste, y el desenlace final aún está por verse.










