El reciente anuncio del diagnóstico de neoplasia localizada en la región cervical del narrador deportivo Luis Roberto ha puesto en alerta sobre el cáncer de cabeza y cuello, el tercer tipo de cáncer más incidente en Brasil, según datos del Ministerio de Salud, con mayor ocurrencia en hombres. La neoplasia se define como el crecimiento anormal de células que no mueren cuando deberían, pudiendo manifestarse como tumores benignos o malignos en la laringe, faringe o tiroides.
El Instituto Nacional de Cáncer (INCA) revela que el 80% de los tumores de cabeza y cuello se diagnostican en etapas avanzadas, lo que dificulta el pronóstico. Los tumores más comunes se localizan en la hipofaringe, orofaringe, cavidad oral y laringe.
El Dr. Thiago Bueno, vice-líder del Centro de Referencia en Tumores de Cabeza y Pesco o del A.C. Camargo Cancer Center, explica la diferencia entre crecimientos celulares benignos y malignos. Una verruga, por ejemplo, es un crecimiento anormal de células, pero no hace metástasis, por lo tanto, es benigna. El crecimiento anormal de células que invade los tejidos locales y otros puntos es maligno . El especialista aclara que la mayoría de los cánceres en el cuello no se originan directamente en esa región, sino que suelen provenir de otras áreas de la cabeza y el cuello, extendiéndose a los ganglios linfáticos del cuello, comúnmente conocidos como ínguas.
Entre los principales factores de riesgo para el desarrollo de esta enfermedad se encuentran el consumo excesivo de alcohol, el tabaquismo, la infección por el virus del papiloma humano (HPV) y los antecedentes familiares.
Los síntomas del cáncer de cabeza y cuello pueden incluir la sensación de un cuerpo extraño en la región, dolor, sangrado y dificultad para tragar. Además, se pueden presentar síntomas generales como cansancio persistente, pérdida de peso inexplicable, fiebre prolongada, sudoración nocturna y malestar general.
Una preocupación importante planteada por el Dr. Bueno es la falta de exámenes preventivos específicos para la detección temprana de estos tumores, a diferencia de lo que ocurre con el cáncer de mama o próstata. No tenemos un examen de detección precoz, no hay algo que hagamos una vez al año. Entonces, nosotros, los profesionales, intentamos concienciar a la población sobre los posibles signos y síntomas que deben llevar a buscar atención médica para facilitar el diagnóstico .
El médico enfatiza la importancia de buscar atención médica ante la aparición de cualquier nódulo en la región del cuello o cualquier lesión (afta o herida) en la boca o garganta que no desaparezca o cicatrice espontáneamente en un plazo de 15 días, así como sangrados por la vía oral, ronquera persistente o dolor al tragar.
El diagnóstico de la enfermedad se realiza a través de una serie de exámenes de imagen, como tomografías y resonancias magnéticas, seguidos de una biopsia para confirmar el diagnóstico. Una vez diagnosticado, el tratamiento suele ser multidisciplinario y puede incluir cirugía, radioterapia, inmunoterapia o quimioterapia, dependiendo de la gravedad del caso.
El Dr. Bueno ofrece un mensaje de esperanza, afirmando que en la mayoría de los casos, las posibilidades de curación son favorables. Para cada paciente, establecemos una estrategia de tratamiento que nos brinde las mejores posibilidades de curación, con el mínimo de efectos secundarios posibles. Actualmente, los tratamientos son muy modernos y las secuelas son poco frecuentes. Aunque pueden ocurrir, la intensidad es pequeña y no interfiere en la calidad de vida .
La concienciación sobre los síntomas y la búsqueda temprana de atención médica son cruciales para mejorar el pronóstico y la calidad de vida de los pacientes con cáncer de cabeza y cuello. El caso del narrador Luis Roberto sirve como un recordatorio de la importancia de la prevención y el diagnóstico oportuno.












