Bogotá, 23 de agosto de 2024 Un informe interno de la Contraloría General de la República revela una preocupante situación en la Fuerza Aérea Colombiana (FAC): el 81% de su flota, compuesto por 272 aeronaves, no cuenta con póliza de seguro. La contratación de estos seguros ascendería a cerca de 244.800 millones de pesos, equivalentes a 61,2 millones de dólares, según el análisis financiero al que tuvo acceso Caracol Radio.
La falta de cobertura se extiende incluso a aeronaves donadas por Estados Unidos, como el Hércules FAC 1016, involucrado en un reciente accidente. A pesar de haber sido entregado en 2020 en condiciones generales buenas, con una vida útil estimada hasta 2027 y una certificación para volar, el Hércules no contaba con seguro. La Contraloría también manifiesta su inquietud por la ausencia de otros cuatro seguros adicionales al obligatorio para los miembros de las Fuerzas Armadas, que podrían brindar una mayor compensación a las víctimas y sus familias en caso de siniestros.
El informe de la Contraloría subraya que esta situación representa un alto riesgo para el patrimonio público, ya que obliga al Estado a asumir directamente los costos de cualquier accidente o incidente, incluyendo posibles indemnizaciones. Además, evidencia fallas en la gestión del riesgo dentro del sector defensa. La entidad de control advierte que la falta de aseguramiento genera incertidumbre y vulnerabilidad financiera ante eventos imprevistos.
El análisis financiero también revela una tendencia preocupante en la distribución del presupuesto de defensa y seguridad. Si bien el presupuesto total para el sector ha ido en aumento, solo el 4,6%, lo que equivale a 3,8 billones de pesos, se destinó a inversión en 2025. Esta baja inversión restringe la capacidad del sector para modernizarse y adquirir nuevas tecnologías, lo que conduce a la obsolescencia de los equipos y aeronaves.
La Contraloría señala que, a raíz del accidente del Hércules FAC 1016, en 2025 se incrementaron los gastos de funcionamiento, como salarios y operación, pero se redujo la inversión en infraestructura y modernización. No obstante, se observa una inversión creciente en todas las fuerzas en 2026, acompañada de una disminución en el gasto operativo.
A pesar de este aumento en la inversión, la Contraloría concluye que el presupuesto actual para el sector defensa sigue siendo insuficiente para cubrir sus necesidades. La baja inversión previa, según el informe, ha afectado significativamente la modernización de la flota aérea y la capacidad del sector para responder eficazmente a los desafíos de seguridad nacional.
La preocupación de la Contraloría se centra en las implicaciones que la falta de aseguramiento puede generar en los mecanismos de compensación económica para los tripulantes y demás miembros de la Fuerza Pública afectados por siniestros. La entidad enfatiza la necesidad de fortalecer la gestión del riesgo y garantizar la protección adecuada del patrimonio público y el bienestar de los miembros de las Fuerzas Armadas.
El informe de la Contraloría insta a las autoridades competentes a tomar medidas urgentes para asegurar la flota aérea y garantizar una distribución más eficiente del presupuesto de defensa, priorizando la inversión en modernización y la adquisición de nuevas tecnologías. La entidad de control también recomienda revisar y fortalecer los protocolos de gestión del riesgo en el sector defensa, con el fin de prevenir futuros accidentes y minimizar las pérdidas económicas y humanas.
La situación descrita en el informe de la Contraloría plantea serias interrogantes sobre la gestión financiera y la planificación estratégica en el sector defensa. La falta de seguros y la baja inversión en modernización ponen en riesgo la capacidad de la FAC para cumplir con sus misiones y proteger la seguridad nacional. La entidad de control espera que sus recomendaciones sean atendidas con prontitud y que se tomen las medidas necesarias para corregir las deficiencias identificadas y garantizar la sostenibilidad del sector defensa a largo plazo.
El valor de la aeronave Hércules donada por Estados Unidos en 2020 es de 12 millones de dólares. Aunque se encontraba en condiciones generales buenas al momento de su recepción, la Contraloría destaca que no había sido modernizada y su cabina se encontraba en estado regular. A pesar de ello, la aeronave contaba con más del 50% de su vida útil disponible y estaba certificada para volar hasta 2027. Sin embargo, la falta de un seguro adecuado expuso al Estado a un riesgo financiero considerable en caso de accidente, como lamentablemente ocurrió.
La Contraloría General de la República continuará monitoreando de cerca la situación del sector defensa y exigirá el cumplimiento de sus recomendaciones, con el fin de garantizar la transparencia, la eficiencia y la responsabilidad en la gestión de los recursos públicos. La entidad de control reafirma su compromiso con la protección del patrimonio público y el bienestar de los ciudadanos colombianos.












