La investigación sobre la muerte del anestesista Alejandro Zalazar ha tomado un nuevo giro con la denuncia de su hermana, Julieta Zalazar, quien acusa a la médica Chantal Tati Leclercq de manipular el celular de su hermano tras su fallecimiento. Este hallazgo se suma a las evidencias obtenidas del análisis de las cámaras de seguridad del edificio donde vivía Zalazar, incorporadas a la causa tras un allanamiento judicial.
Las imágenes de seguridad muestran a Leclercq y a Delfina Fini Lanusse, junto a otras dos médicas, ingresando y saliendo del edificio en las horas previas al descubrimiento del cuerpo de Zalazar. Un detalle particularmente llamativo para los investigadores es que Lanusse fue captada abandonando el lugar con un objeto en la mano, cuya forma y tamaño sugieren que podría tratarse de una tablet perteneciente a la víctima.
La última persona en salir del departamento, según las filmaciones, fue Leclercq. Su presencia en el edificio ya había sido cuestionada, pero la denuncia de Julieta Zalazar la coloca nuevamente en el centro de la investigación. La hermana de Zalazar declaró que, al llegar al edificio preocupada por la falta de respuesta de su hermano a sus mensajes, Leclercq ya se encontraba en el hall.
Según la denuncia, Leclercq no solo había ingresado al departamento junto a Lanusse, sino que también manipuló el teléfono de Zalazar antes de la llegada de la Policía. Esta acción podría interpretarse como una alteración de pruebas cruciales para el esclarecimiento de los hechos.
Paralelamente, las pericias realizadas al celular de Zalazar revelaron que la última persona con la que se comunicó antes de su muerte fue precisamente Leclercq. El contacto telefónico se produjo la noche anterior al hallazgo del cuerpo, alrededor de las 22 horas.
En las primeras etapas de la investigación, Leclercq fue entrevistada por la Asociación de Anestesia, donde admitió haber consumido propofol en una única ocasión junto a Zalazar. Explicó que mantenían una relación de amistad desde la época en que ambos completaron su residencia en el Hospital Rivadavia.
Actualmente, los investigadores se centran en reconstruir los acontecimientos que tuvieron lugar en las horas previas a la muerte del anestesista, prestando especial atención al motivo de la visita de las médicas al departamento de Zalazar. La manipulación del teléfono, la posible sustracción de la tablet y la última comunicación con Leclercq son elementos clave que se están analizando en detalle.
La causa ha generado gran interés en la comunidad médica y en la opinión pública, debido a la naturaleza de la muerte de Zalazar y a las circunstancias que la rodean. Las autoridades judiciales han mantenido un perfil bajo en la investigación, evitando declaraciones públicas que puedan comprometer el avance del caso.
La denuncia de Julieta Zalazar ha añadido una nueva capa de complejidad a la investigación, apuntando a la posible existencia de un intento de encubrimiento. Los fiscales a cargo del caso han ordenado nuevas diligencias para corroborar la veracidad de la denuncia y determinar si Leclercq actuó sola o en complicidad con otras personas.
La investigación continúa en curso, y se espera que en los próximos días se obtengan nuevos elementos que permitan esclarecer las circunstancias de la muerte de Alejandro Zalazar y determinar si se trató de un accidente, un suicidio o un crimen. La manipulación del teléfono y la posible alteración de pruebas son aspectos que se investigan con especial rigor, ya que podrían ser determinantes para el resultado final del caso.
La comunidad médica observa con atención el desarrollo de la investigación, esperando que se haga justicia y que se esclarezcan las causas de la muerte de Zalazar. El caso ha puesto de manifiesto la necesidad de reforzar los controles sobre el uso de medicamentos peligrosos como el propofol, y de promover una cultura de transparencia y responsabilidad en el ámbito de la salud.
Las autoridades judiciales han asegurado que se están siguiendo todas las líneas de investigación posibles, y que no se descartará ninguna hipótesis hasta que se tengan pruebas concluyentes. La colaboración de testigos y la obtención de nuevas evidencias serán fundamentales para resolver este complejo caso y llevar a los responsables ante la justicia.












