Tras las críticas de Donald Trump a la OTAN por su respuesta a la guerra contra Irán, el secretario general de la Alianza Atlántica, Mark Rutte, ha manifestado este jueves la disposición de la organización a participar en la reapertura del estrecho de Ormuz. Rutte, en una comparecencia en Washington ante el Instituto Ronald Reagan, declaró que si la OTAN puede contribuir, evidentemente no hay ninguna razón para no ofrecernos , subrayando que los países europeos casi sin excepción, hacen todo lo que Estados Unidos pide en el actual conflicto en Oriente Medio.
La oferta de colaboración se produce en un contexto de fuertes tensiones entre la administración Trump y algunos aliados europeos, que inicialmente se mostraron reacios a intervenir en el bloqueo del estrecho de Ormuz, incluso negándose a permitir el uso de sus bases militares por parte de Estados Unidos. Sin embargo, Rutte insistió en la importancia de asegurar la libertad de navegación en la zona, calificándola como esencial para el Derecho Marítimo y el libre comercio. No podemos aceptar que el estrecho esté cerrado. Tiene que abrirse. Y cuando se abra, tenemos que mantenerlo así , afirmó.
Rutte elogió la iniciativa del primer ministro británico, Keir Starmer, quien lidera un grupo de 34 grandes naciones marítimas en los esfuerzos por reactivar el flujo de petróleo y gas a través del estrecho, por el que transita aproximadamente una cuarta parte del suministro mundial. El nuevo Líder Supremo iraní, Mojtaba Jamenei, ha declarado que el estrecho se encuentra en una nueva fase , aunque aún no se ha traducido en un desbloqueo efectivo.
El secretario general de la OTAN solicitó tiempo para alcanzar un acuerdo entre los miembros de la Alianza y definir un papel activo en Ormuz. Vamos paso a paso. Si la OTAN puede desempeñar un papel, sería estupendo , señaló. Rutte reconoció que la organización está atravesando un cambio profundo bajo el liderazgo de Trump, y que existe una nueva mentalidad entre los aliados europeos, quienes ahora comprenden la necesidad de una alianza transatlántica basada en una verdadera asociación con Estados Unidos, superando lo que él describió como una codependencia poco saludable .
Rutte enfatizó que la OTAN no ignora la situación actual. Esta alianza no finge que no pasa nada. Los aliados reconocen, y yo reconozco, que estamos en un período de cambio profundo en la OTAN , recalcó. Admitió que algunos aliados fueron un poco lentos en responder a las solicitudes de apoyo logístico de Washington, aunque justificó esta lentitud argumentando que los aliados europeos se vieron algo sorprendidos por la ofensiva conjunta lanzada por Estados Unidos e Israel el 28 de febrero, ya que no fueron informados con antelación.
A pesar de las críticas iniciales, Rutte aseguró que los aliados europeos están proporcionando ahora un apoyo masivo en términos de logística y acceso a sus bases. Casi sin excepción, están haciendo todo lo que Estados Unidos está pidiendo , insistió, citando la colaboración en la prevención de la adquisición de armas nucleares por parte de Irán y las operaciones en el flanco oriental, el Báltico y el Ártico como ejemplos concretos.
Rutte recordó incidentes recientes, como la interceptación de un avión ruso en el espacio aéreo estonio por parte de aviones europeos y el derribo de drones rusos que entraron en Polonia por un F-35 neerlandés, para ilustrar la importancia de una alianza que no sea una calle de sentido único . Subrayó que la seguridad de Estados Unidos depende también de la seguridad de Europa, advirtiendo que una Europa insegura podría convertirse en una amenaza para Washington.
En cuanto al gasto en defensa, Rutte destacó que desde la cumbre de la OTAN en La Haya el año pasado, los miembros han acordado destinar el 5% de su PIB a este fin, lo que implica que Europa está asumiendo una mayor y más justa parte de la financiación de su defensa convencional. De eso no habrá marcha atrás, ni debería haberla , afirmó. Considera que una Europa más fuerte y una OTAN más fuerte no deben dar por sentado el liderazgo estadounidense, que considera una herencia del final de la Guerra Fría.
Rutte describió su conversación del miércoles con el presidente Trump como sincera, franca y abierta , y reveló que ambos mantienen una buena relación personal. Sin embargo, percibió la decepción de Trump por la falta de apoyo de demasiados aliados .
Paralelamente, el propio Donald Trump se pronunció en su red social Truth Social, oponiéndose firmemente a cualquier intento de Irán de cobrar peajes a los petroleros que transitan por el estrecho de Ormuz. Hay informes de que Irán está cobrando tasas a los petroleros que pasan por el estrecho de Ormuz. Más les vale que no lo hagan y, si lo están haciendo, ¡será mejor que paren ahora! ¡Ese no es el acuerdo que tenemos! , escribió Trump. La Organización Marítima Internacional (OMI), dependiente de la ONU, también rechazó cualquier mecanismo que implique la imposición de peajes, advirtiendo que sentaría un precedente peligroso .









