Las Fuerzas Armadas del Reino Unido y de Noruega llevaron a cabo una operación de varias semanas para disuadir a submarinos rusos sospechosos de actividad maligna en el Atlántico Norte, según informó el Ejército británico este jueves. La operación, que se extendió por más de un mes, se centró en la vigilancia de un submarino de ataque ruso y dos submarinos espía que operaban cerca de infraestructura submarina crítica al norte del Reino Unido.
El secretario de Defensa, John Healey, detalló que una fragata, aviones y cientos de efectivos militares participaron en la operación. Healey enfatizó que las embarcaciones rusas finalmente se retiraron tras la intensa vigilancia y disuasión ejercida por las fuerzas combinadas del Reino Unido y Noruega.
Healey fue contundente al transmitir un mensaje directo a Rusia: Vemos su actividad sobre nuestros cables y nuestros oleoductos y deben saber que cualquier intento de dañarlos no será tolerado y tendrá consecuencias graves . Esta declaración subraya la preocupación del gobierno británico por la seguridad de su infraestructura submarina, vital para las comunicaciones y el suministro de energía.
La operación se produce en un contexto de crecientes tensiones geopolíticas, con el conflicto en Ucrania como telón de fondo. Funcionarios británicos han estado trabajando activamente para mantener a Rusia en el foco de la atención internacional, incluso mientras la atención mundial se centra en el conflicto en Medio Oriente. Healey destacó la interconexión entre ambos conflictos, afirmando que Rusia ha estado proporcionando a Irán piezas de drones y otro tipo de apoyo.
Putin querría que nos distrajéramos con Medio Oriente , declaró Healey en una conferencia de prensa, pero Rusia es la principal amenaza para el Reino Unido y sus aliados . Esta afirmación refuerza la postura del gobierno británico de considerar a Rusia como una amenaza persistente y prioritaria para la seguridad nacional. No quitaremos los ojos de Putin , añadió Healey, reafirmando el compromiso del Reino Unido de mantener la vigilancia y la disuasión frente a las acciones rusas.
La operación en el Atlántico Norte se suma a otras medidas adoptadas por el Reino Unido para contrarrestar las actividades rusas. A finales de marzo, el Reino Unido anunció que sus militares estaban preparados para incautar barcos sospechosos de formar parte de la flota en la sombra de Rusia, una red de embarcaciones que transportan petróleo en violación de las sanciones internacionales impuestas a Moscú por su guerra en Ucrania. Anteriormente, el Reino Unido se había limitado a ayudar a Francia y a Estados Unidos a monitorear estos barcos antes de que fueran abordados.
Estamos listos para actuar contra esas embarcaciones, afirmó Healey, demostrando la determinación del Reino Unido de hacer cumplir las sanciones internacionales y de interrumpir el flujo de ingresos que financian la guerra de Rusia en Ucrania. Esta nueva postura más asertiva indica una escalada en la respuesta del Reino Unido a las acciones rusas, pasando de un papel de apoyo a un papel de liderazgo en la aplicación de las sanciones.
La operación en el Atlántico Norte y la preparación para incautar barcos sospechosos son ejemplos concretos de la estrategia del Reino Unido para disuadir a Rusia de llevar a cabo actividades malignas y para proteger sus intereses nacionales y los de sus aliados. La vigilancia constante de la infraestructura submarina, la disuasión de submarinos rusos y la aplicación de sanciones internacionales son elementos clave de esta estrategia.
Hasta el momento, representantes de los ministerios de Defensa y de Relaciones Exteriores de Noruega, así como de las Fuerzas Armadas de ese país, no han respondido a las solicitudes de comentarios sobre la operación conjunta con el Reino Unido. Sin embargo, la participación de Noruega en la operación sugiere una cooperación estrecha entre ambos países en materia de seguridad y defensa.
La situación en el Atlántico Norte, junto con los conflictos en Ucrania y Medio Oriente, plantea desafíos significativos para la seguridad internacional. El Reino Unido, bajo el liderazgo del secretario de Defensa John Healey, está adoptando una postura firme y proactiva para hacer frente a estos desafíos y para proteger sus intereses y los de sus aliados. La vigilancia constante, la disuasión efectiva y la aplicación rigurosa de las sanciones son elementos esenciales de esta estrategia. La determinación del Reino Unido de no quitar los ojos de Putin subraya su compromiso de mantener la presión sobre Rusia y de defender los principios de la seguridad y la estabilidad internacional.









