La presidenta electa, Laura Fernández, se prepara para anunciar los cambios en su gabinete a finales de abril, generando especulaciones en el ámbito político sobre posibles continuidades y nuevos nombramientos en carteras clave como Seguridad, Cancillería y Presidencia. A pesar de que no ha habido confirmación oficial, versiones provenientes de fuentes políticas sugieren una reconfiguración estratégica del equipo de gobierno.
Fernández ha expresado su interés en mantener a ciertos funcionarios de la actual administración, incluyendo a Yorleni León, presidenta ejecutiva del Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS); Manuel Tovar, ministro de Comercio Exterior (Comex); y Gerald Campos, ministro de Justicia. Esta decisión, según analistas, busca asegurar una transición fluida y mantener la continuidad de políticas exitosas.
Sin embargo, el futuro de Campos podría tomar un nuevo rumbo, con la posibilidad de que asuma la cartera de Seguridad Pública después del 8 de mayo. Además, se ha mencionado su posible aspiración a un puesto como magistrado de la Corte Suprema de Justicia, lo que añadiría otra dimensión a su trayectoria profesional.
En cuanto a Manuel Tovar, se especula con su traslado al Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, mientras que Yorleni León podría continuar en el IMAS o asumir la dirección del Instituto de Fomento y Asesoría Municipal (IFAM). Estas posibles modificaciones reflejan la intención de Fernández de optimizar la estructura del gabinete y aprovechar la experiencia de sus colaboradores.
Otro nombre que resuena como posible continuidad es el de Arnoldo André, actual canciller de la República, quien podría ser designado como ministro de Justicia y Paz. No obstante, también se ha considerado la opción de mantenerlo como canciller o nombrarlo embajador de Costa Rica en Alemania, lo que demuestra la valoración que Fernández tiene por su capacidad y experiencia en la diplomacia.
Leonardo Sánchez, actual ministro de Educación Pública, también figura como posible continuidad en la administración entrante. Su ascenso al ministerio tras la renuncia de Anna Katharina M ller, quien ahora ocupará una curul en la Asamblea Legislativa, lo ha posicionado como un candidato viable para seguir liderando el sector educativo.
Efraím Zeledón, ministro de Obras Públicas y Transportes (MOPT), también ha sido mencionado como posible continuidad, tras una reunión con Fernández en la que, según sus declaraciones, la presidenta electa expresó su satisfacción con el trabajo realizado y le solicitó continuar con los proyectos en curso.
En el Ministerio de Ciencia, Innovación, Tecnología y Telecomunicaciones (Micitt), se ha hablado de la posibilidad de que Paula Bogantes sea designada para dirigir el Comex, o bien, enviada como embajadora en Washington D. C., Estados Unidos.
Franz Tattenbach, actual ministro de Ambiente y Energía (Minae), podría ser designado como representante diplomático de Costa Rica ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), lo que le permitiría continuar contribuyendo al desarrollo sostenible y la protección del medio ambiente a nivel internacional.
Uno de los temas más comentados es el futuro de Rodrigo Chaves como ministro de la Presidencia. Fernández ha reconocido su interés en mantenerlo en el cargo, pero aún no está definido si continuará o no. En caso de que decline, se ha mencionado a la exdiputada Andrea Morales como posible viceministra de la Presidencia, o incluso como titular de la cartera. Fernández ha asegurado que le ofrecerá a Chaves el puesto que él desee, considerando opciones como la Presidencia, Hacienda, Cancillería, un puesto de asesoría cercana o incluso una embajada itinerante.
El analista político Sergio Araya señala que es esperable que algunos ministros se mantengan en situaciones donde la nueva administración representa una línea de continuidad con la anterior. Esto busca simbolizar un enlace con el gobierno saliente y facilitar la implementación de acciones consolidadas. Araya destaca que el presidente actual tardó tres años en consolidar su equipo de trabajo, lo que podría explicar el interés de Fernández en mantener a algunos de los actuales integrantes del gabinete, personas que conoce y con las que se identifica en su estilo de trabajo.
Las conversaciones sobre los nombramientos del nuevo gabinete se mantienen en hermetismo entre Fernández y Chaves, lo que genera aún más especulación en el ámbito político. La presidenta electa ha evitado realizar comentarios sobre el futuro del gabinete por respeto a la investidura de Fernández, mientras que Chaves ha indicado que en las próximas cuatro semanas se conocerán los detalles de la transición.
En otro orden de cosas, la diputada Yara Jiménez expresó su arrepentimiento por no haber propuesto una reforma para limitar el control político, mientras que la Asamblea Legislativa aprobó un proyecto en segundo debate. El expresidente legislativo afirmó no estar interesado en ocupar un puesto en el Directorio.












