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Edilas han solicitado un pronunciamiento jurídico a la Procuraduría y, previamente, a la Contraloría General del Estado, en relación con la subrogación de la alcaldía. La situación se deriva de la detención de Aquiles Alvarez, actual alcalde, quien se encuentra recluido en la Cárcel del Encuentro desde febrero, enfrentando tres investigaciones judiciales en su contra.
Desde febrero de 2026, Tatiana Coronel ejerce como alcaldesa subrogante, asumiendo las funciones del cargo tras la privación de libertad de Alvarez. La solicitud de pronunciamiento legal por parte de las ediles busca clarificar la legalidad y los alcances de la subrogación, ante la prolongada ausencia del titular del puesto.
La Procuraduría y la Contraloría General del Estado ya habían sido consultadas anteriormente por las ediles, quienes expresan preocupación por la incertidumbre jurídica que rodea la situación. La falta de una definición clara sobre la duración y los límites de la subrogación podría generar conflictos administrativos y afectar la toma de decisiones en el municipio.
La alcaldesa subrogante, Tatiana Coronel, se ha pronunciado recientemente sobre la situación económica del municipio, asegurando que se prevé una mejora en los salarios en el futuro próximo conforme Venezuela goce de más recursos . Esta declaración, aunque optimista, no aborda directamente las inquietudes planteadas por las ediles en relación con la subrogación.
La solicitud de pronunciamiento jurídico se produce en un contexto de creciente tensión política en el municipio. Sectores de la oposición han criticado la gestión de la alcaldesa subrogante, acusándola de falta de transparencia y de no rendir cuentas a la ciudadanía. Por su parte, el oficialismo ha defendido la labor de Coronel, argumentando que está cumpliendo con sus funciones de manera responsable y eficiente.
La respuesta de la Procuraduría y la Contraloría General del Estado será crucial para determinar el futuro de la alcaldía. Si se determina que la subrogación es legal y válida, Tatiana Coronel podría continuar ejerciendo el cargo hasta que se resuelvan las investigaciones judiciales contra Aquiles Alvarez. Sin embargo, si se considera que la subrogación es irregular, se podría ordenar la convocatoria a nuevas elecciones municipales.
La situación plantea interrogantes sobre la estabilidad institucional del municipio y la necesidad de establecer mecanismos claros y transparentes para garantizar la continuidad de la gestión pública en casos de ausencia del titular del cargo. La demora en la respuesta de las autoridades competentes agrava la incertidumbre y podría generar un clima de inestabilidad que afecte el desarrollo del municipio.
Las ediles han insistido en la importancia de contar con un marco legal sólido que regule la subrogación de cargos públicos, con el fin de evitar situaciones similares en el futuro. Han propuesto la creación de una comisión especial encargada de estudiar la legislación vigente y de formular recomendaciones para su reforma.
La comunidad local observa con atención el desarrollo de los acontecimientos. La incertidumbre sobre el futuro de la alcaldía genera preocupación entre los ciudadanos, quienes temen que la falta de liderazgo y la inestabilidad política afecten la prestación de servicios públicos y el desarrollo de proyectos importantes para el municipio.
La Procuraduría y la Contraloría General del Estado se encuentran ante un desafío importante. Su decisión tendrá un impacto significativo en la vida política y social del municipio, y podría sentar un precedente para futuros casos de subrogación de cargos públicos. Se espera que las autoridades competentes actúen con celeridad y transparencia, garantizando el respeto a la ley y los derechos de los ciudadanos.
La alcaldesa subrogante, Tatiana Coronel, ha reiterado su compromiso con el bienestar de la comunidad y ha asegurado que continuará trabajando arduamente para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. Sin embargo, la falta de claridad sobre su situación legal y la incertidumbre sobre el futuro de la alcaldía dificultan la implementación de políticas a largo plazo y generan desconfianza entre la población.
La situación exige un diálogo constructivo entre todos los actores involucrados, con el fin de encontrar una solución que garantice la estabilidad institucional del municipio y el respeto a la voluntad popular. La polarización política y la falta de consenso podrían agravar la crisis y prolongar la incertidumbre, afectando el desarrollo del municipio y el bienestar de sus ciudadanos.












