Los 9.366 militantes del PSOE de Extremadura elegirán este sábado a su nuevo secretario general en unas primarias cruciales tras el peor resultado electoral de la historia del partido en la región, acaecido en las elecciones autonómicas de diciembre pasado. El anterior líder, Miguel Ángel Gallardo, imputado en el caso del supuesto enchufe del hermano de Pedro Sánchez, vio como el PSOE se hundía en votos y escaños, perdiendo más de 100.000 votos y 10 diputados, reduciendo su representación en la Asamblea de Extremadura de 28 a 18 parlamentarios.
La contienda se reduce a dos candidatos: Álvaro Sánchez Cotrina, alcalde de Salorino (Cáceres), y Soraya Vega, ex portavoz del PSOE en el Parlamento autonómico. Las encuestas internas sugieren un empate técnico, aunque diversas fuentes dentro del partido inclinan la balanza ligeramente a favor de Vega. No obstante, la dirección federal del PSOE, que ha evitado tomar partido públicamente, prefiere en privado a Sánchez Cotrina.
Ferraz inicialmente intentó promover una candidatura de unidad, pero la profunda división existente en la federación extremeña hizo inviable esta opción. Ante esta imposibilidad, la dirección federal viró hacia la búsqueda de una candidata femenina, impulsando inicialmente a Blanca Martín, expresidenta de la Asamblea. Sin embargo, Martín no logró reunir los avales necesarios y se retiró, ofreciendo posteriormente su apoyo público a Sánchez Cotrina.
Fuentes de la dirección federal continúan manifestando su preferencia por liderazgos autonómicos femeninos, siguiendo la tendencia observada en otras comunidades como Andalucía, Aragón, la Comunidad Valenciana y Baleares. Sin embargo, en el caso extremeño, la dirección se inclina ahora por el alcalde de Salorino, destacando que "Álvaro está despertando mucha ilusión y eso es lo que necesita el partido". Además, se valora positivamente el tándem que ha formado con Blanca Martín.
La decisión final recae en los militantes extremeños. Sánchez Cotrina se convertiría en el primer secretario general del PSOE de Extremadura proveniente de la provincia de Cáceres. La distribución de militantes favorece a la provincia de Badajoz, con un 63% del total, frente al 37% de Cáceres, donde el regidor de Salorino cuenta con un apoyo prácticamente asegurado.
La clave del resultado se encuentra en la provincia de Badajoz, donde Sánchez Cotrina también cuenta con importantes respaldos, como el del alcalde de Mérida, Antonio Rodríguez Osuna, y el alcalde de Olivenza, localidad vinculada al expresidente Guillermo Fernández Vara. El apoyo de Blanca Martín, diputada autonómica por Badajoz, también es significativo.
Por su parte, Soraya Vega, que fue portavoz de Miguel Ángel Gallardo en la Asamblea de Extremadura entre 2023 y 2024, cuenta con el respaldo del antiguo aparato regional y de alcaldes y dirigentes cercanos al exsecretario general, lo que le proporciona un importante apoyo orgánico.
El PSOE de Extremadura atraviesa su peor crisis histórica, por lo que el nuevo secretario general se enfrentará a una tarea compleja. Estas primarias son las terceras en tres años para el partido, que tras décadas de gobierno en la región, sufrió un duro revés electoral hace apenas cinco meses.
La situación política en Extremadura es incierta, ya que la candidata del PP, María Guardiola, aún no ha alcanzado un acuerdo de gobierno con los dirigentes regionales de Vox. Esta situación hace posible la repetición de las elecciones autonómicas, cuya fecha límite para alcanzar un acuerdo es el 4 de mayo. Tanto PP como Vox, y también el PSOE, dan por hecho un pacto entre la derecha.
Incluso en caso de que se forme un gobierno de coalición, fuentes políticas de la comunidad consideran que sería frágil y podría romperse en uno o dos años, lo que podría conducir a unas nuevas elecciones anticipadas. En este contexto, el puesto de secretario general del PSOE y líder de la oposición es crucial.
Los partidarios de Sánchez Cotrina destacan su "capacidad extraordinaria de conectar con la gente" y su potencial para "devolver la ilusión a los militantes y simpatizantes del PSOE", algo esencial para impulsar la recuperación del partido, históricamente liderado por Juan Carlos Rodríguez Ibarra y Guillermo Fernández Vara.
El PSOE teme que el vencedor de las primarias lo haga con un margen estrecho, lo que dificultaría la cicatrización de las heridas internas a solo un año de las elecciones municipales, donde los socialistas podrían sufrir otro revés y perder incluso las dos diputaciones que actualmente gobiernan. La elección del nuevo secretario general, por tanto, no solo definirá el futuro inmediato del partido en la oposición, sino que también sentará las bases para los desafíos electorales venideros.










