El Ministerio de Obras Públicas (MOP) reabrió ayer el puente de las Américas, pero con limitaciones de tráfico tras una inspección interinstitucional realizada a raíz de un incendio y explosiones debajo de una sección de la estructura, construida en 1962. La apertura se limita a motos, autos sedán, pick-ups, camionetas, microbuses y buses tipo coaster, con un peso máximo recomendado de 10 toneladas.
El ministro de Obras Públicas, José Luis Andrade, informó que no se observaron daños estructurales graves en las cerchas del puente, aunque sí afectaciones superficiales debido al calor del incidente, como pintura levantada. Las losas de rodadura, reforzadas con mallas de carbono, aparentan estar en buen estado, pero serán sometidas a pruebas adicionales.
La explosión de un tanque de combustible fue el momento más crítico, según el ministro Andrade. Se mantendrá un monitoreo constante del puente durante siete días, con evaluaciones técnicas y ensayos estructurales para evaluar su comportamiento ante las cargas. Posteriormente, se revisarán las restricciones.
La Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT) será responsable de fiscalizar el cumplimiento de las restricciones, prohibiendo el paso de buses tipo diablo rojo y camiones de carga. Los vehículos de emergencia sí podrán circular por el puente.
Paralelamente, la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) ejecuta una licitación para una evaluación estructural completa del puente, cuyos resultados definirán futuras reparaciones o intervenciones. Un contrato de mantenimiento por 6.2 millones de dólares fue adjudicado en 2023 al Consorcio Rehabilitación Puente de las Américas. En 2010, ya se había reportado que el puente estaba siendo sometido a un uso que excedía su capacidad original de tráfico y peso.
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