El Gobierno de México anunció formalmente la creación del Servicio Universal de Salud, un modelo integral que transformará la atención médica en el país. A partir de 2027, los ciudadanos podrán acceder a servicios en cualquier institución pública IMSS, ISSSTE o IMSS-Bienestar sin que su afiliación laboral sea un obstáculo. La iniciativa busca optimizar la infraestructura existente y eliminar las restricciones de derechohabiencia, garantizando el acceso a la salud para todos los mexicanos.
La estrategia se basa en una profunda transformación digital, que incluye la implementación de una credencial digital única y una aplicación móvil. El proceso de credencialización nacional comenzará en 2026, y esta credencial servirá como identificación oficial no solo para servicios médicos, sino también para programas sociales, reemplazando gradualmente los carnets tradicionales de las diversas dependencias de salud.
Como parte integral del proyecto, se desarrollará una App de Salud que, en su primera fase, permitirá a los usuarios consultar su derechohabiencia en tiempo real y localizar unidades médicas cercanas. Esta aplicación se convertirá en una herramienta clave para facilitar el acceso a la atención médica y mejorar la experiencia del paciente.
Eduardo Clark, subsecretario de salud, destacó que el objetivo es crear un sistema unificado donde el expediente clínico digital y la inteligencia artificial faciliten el seguimiento de los pacientes. Esto permitirá ofrecer teleconsultas y agendar citas de manera eficiente a través de dispositivos móviles, optimizando los recursos y mejorando la calidad de la atención.
La integración del sistema público de salud en una sola red permitirá a los pacientes recibir atención en hospitales disponibles sin importar su afiliación. Esta medida busca aprovechar al máximo la infraestructura médica existente y reducir la saturación en algunas unidades, garantizando una distribución más equitativa de los recursos.
El inicio del modelo estará marcado por la credencialización nacional, programada para 2026, que funcionará como la identificación principal para acceder a servicios de salud y programas sociales. Esta credencial sustituirá progresivamente los carnets del IMSS, ISSSTE e IMSS-Bienestar, marcando un hito en la transición hacia un sistema unificado.
La aplicación móvil, en desarrollo, ofrecerá funcionalidades que simplificarán el acceso a la atención médica y la gestión de la salud. Además de consultar la derechohabiencia y ubicar unidades médicas, la app permitirá a los usuarios acceder a su expediente clínico digital, solicitar teleconsultas y agendar citas de manera fácil y rápida.
A partir de enero de 2027, el modelo contempla la cobertura de servicios prioritarios en todo el sistema público de salud. Estos servicios incluirán atención médica general, consultas especializadas, estudios de laboratorio y gabinete, así como medicamentos esenciales. Esta primera etapa de integración garantizará que todos los mexicanos tengan acceso a una atención médica básica y de calidad, sin importar la institución a la que estén afiliados.
El modelo también contempla el intercambio de servicios especializados entre las diferentes instituciones, como laboratorios, estudios de imagen y radioterapia. Esto permitirá a los pacientes acceder a estos servicios en diferentes unidades, sin importar su afiliación, optimizando el uso de los recursos y reduciendo los tiempos de espera.
Aunque el proceso iniciará en 2026 con la credencialización y el desarrollo de la plataforma digital, los primeros cambios operativos se prevén a partir de 2027, cuando comience la integración de servicios entre las instituciones. Esta transición se realizará de manera gradual y coordinada, asegurando que los pacientes no experimenten interrupciones en su atención médica.
El Servicio Universal de Salud representa un paso importante hacia la construcción de un sistema de salud más justo, equitativo y eficiente. Al reducir las barreras de acceso y mejorar la cobertura médica, se busca garantizar que todos los mexicanos tengan la oportunidad de vivir una vida saludable y productiva. El uso de herramientas digitales y el aprovechamiento de la infraestructura pública son elementos clave para lograr este objetivo.
La implementación de este modelo transformador requiere de una coordinación estrecha entre las diferentes instituciones de salud, así como de la participación activa de los ciudadanos. El Gobierno de México se ha comprometido a trabajar en conjunto con todos los actores involucrados para garantizar el éxito de esta iniciativa y construir un futuro más saludable para todos los mexicanos. La credencialización nacional y la aplicación móvil son herramientas fundamentales para lograr este objetivo, facilitando el acceso a la atención médica y mejorando la gestión de la salud en el país.










