Desde los inicios de su Gobierno, Javier Milei ha destacado su cercanía con Donald Trump, vínculo que se extendió a las elecciones de medio término de 2025. Ahora, el presidente argentino celebra un fallo judicial en Estados Unidos a favor de Argentina en el caso de la expropiación de YPF en 2012, atribuyéndolo a esta relación. Sin embargo, la explicación de esta decisión judicial es más compleja de lo que el gobierno argentino presenta.
La semana pasada, YPF volvió a ser centro de atención tras la revocación por parte de la Corte de Apelaciones del Segundo Circuito de Estados Unidos de la condena que obligaba a Argentina a pagar US$ 16.100 millones más intereses.
Si bien Milei calificó la sentencia como un logro de su estrategia jurídica, política y diplomática, persisten interrogantes sobre la influencia real de la relación con Trump y las posibles consecuencias para la credibilidad del país y el clima de inversión.
El origen del juicio se remonta a abril de 2015, cuando Argentina fue demandada por el fondo Burford Capital, patrocinador de Petersen y Eton Park, por la supuesta violación del artículo 7 del estatuto de YPF. Sebastián Maril, especialista en deuda soberana y provincial, explica que la demanda surge de una promesa incumplida: la compensación a los accionistas no expropiados a través de una oferta pública de adquisición, la cual nunca se concretó, siendo reemplazada por una ley que autorizaba la expropiación.
En septiembre de 2023, la jueza Loretta Preska falló a favor de Burford Capital, ordenando a Argentina el pago de más de US$ 16.100 millones. Esta condena fue revocada el 27 de marzo pasado tras la apelación del gobierno de Milei.
El gobierno de Milei ya había recurrido al apoyo de la administración Trump en situaciones complejas, como las elecciones legislativas de medio término de 2024, donde La Libertad Avanza obtuvo una victoria inesperada en varias provincias, incluyendo Buenos Aires.
Previo a los comicios, el gobierno argentino apeló a sus reservas de dólares para estabilizar el peso. En este contexto, Trump y su secretario del Tesoro, Scott Bessent, intervinieron con un swap de US$ 20.000 millones, que tuvo un impacto limitado, y posteriormente con la compra directa de pesos por parte del Tesoro estadounidense.
Trump incluso advirtió que, en caso de una derrota de Milei, Estados Unidos no sería generoso con Argentina. Aunque la victoria del oficialismo no puede atribuirse exclusivamente al apoyo de Trump, sí influyó en el temor de los argentinos a una inflación descontrolada. Tras el triunfo, Trump se atribuyó el mérito, afirmando haber respaldado a Milei y haber contribuido a su victoria.
Ahora, el caso YPF ha vuelto a poner en evidencia el vínculo Trump-Milei. Milei celebró el fallo en cadena nacional, asegurando que era virtualmente imposible y que se logró gracias a la pericia jurídica, política y diplomática de su equipo, integrado por María Ibarzábal Murphy, Alec Oxenford, Pablo Quirno y Luis Caputo.
Ibarzábal Murphy sugirió que la relación personal entre Milei y Trump pudo haber sido crucial para el resultado favorable, mientras que desde la Procuración del Tesoro reconocen un respaldo contundente de Estados Unidos, aunque sin carácter vinculante.
Sin embargo, Maril advierte que no hay evidencia pública de influencias políticas en el caso, y que cualquier injerencia de la Casa Blanca en los jueces estadounidenses sería una grave violación institucional. Subraya que Estados Unidos no presentó un amicus curiae a favor de Argentina en el caso principal de YPF, aunque sí lo hizo en causas paralelas.
El fallo de la Corte de Apelaciones representa un alivio inmediato para Argentina, al evitar el pago de una suma millonaria. No obstante, también ha abierto un debate sobre la reputación del país en los mercados internacionales.
Los jueces dejaron claro que hubo un incumplimiento deliberado de compromisos asumidos, un detalle que podría afectar futuras inversiones en el país. Para Maril, las dudas sobre la credibilidad a largo plazo podrían ser más perjudiciales que el desembolso evitado, ya que los jueces mismos señalan que Argentina incumplió intencionalmente una promesa, dañando su reputación.
A pesar de los festejos del gobierno, la historia del juicio por la expropiación de YPF podría no haber terminado. Maril considera que el fallo podría ser revertido, aunque sea poco probable. Desde la Procuración del Tesoro son cautos y prefieren no especular sobre los siguientes pasos de la parte demandante, aunque reconocen la posibilidad de apelar a la Corte Suprema.











