La autoficción, género dominante en los últimos años, parece estar perdiendo fuerza en el panorama literario internacional, según revelan las listas de finalistas de dos prestigiosos premios: el Premio Strega italiano y el International Booker Prize 2026. Mientras los defensores del género aún citan a autores como Karl Ove Knausg rd, Annie Ernaux y Alejandro Zambra como referentes, la tendencia apunta a un renovado interés por la novela tradicional, con historias y relatos más elaborados.
Melania Mazzucco, presidenta del Comité Directivo del Premio Strega y ganadora del mismo en 2003, afirma que esta edición marca el regreso de la novela, de la historia y los relatos, y la contracción paralela de las narrativas autobiográficas, las memorias familiares y la autoficción que, por el contrario, dominaron en ediciones recientes . Este cambio de rumbo se evidencia en los doce finalistas del Premio Strega, cuyas obras abarcan una amplia gama de temáticas y estilos narrativos, alejándose de la introspección personal que caracterizaba a la autoficción.
Los finalistas del Premio Strega son Maria Attanasio con *La rosa invertida(Sellerio), Ermanno Cavazzoni con *Historia de una amistad(Quodlibet), Teresa Ciabatti con *La reina de las mujeres(Mondadori), Mauro Covacich con *Lina y la piedra(La nave di Teseo), Michele Mari con *Los invitados de piedra(Einaudi), Matteo Nucci con *Platón: una historia de amor(Feltrinelli), Alcide Pierantozzi con *El desequilibrado(Einaudi), Bianca Pitzorno con *El sonámbulo(Bompiani), Christian Raimo con *La invención del color(La nave di Teseo), Elena Rui con *Las viudas de Camus(L Orma), Nadeesha Uyangoda con *Agua sucia(Einaudi) y Marco Vichi con *Los ojos de un niño(Guanda). Cada obra fue propuesta por un intelectual diferente, reflejando la diversidad de opiniones y sensibilidades dentro del jurado.
El anuncio de los finalistas del Premio Strega marca el inicio de una extensa gira de promoción que incluirá encuentros en bibliotecas, festivales literarios y ferias internacionales, como la de Ciudad de México el 1 de julio. Los cinco finalistas se darán a conocer el 3 de junio en el Teatro Romano de Benevento, y la ceremonia de entrega del premio tendrá lugar el 8 de julio en la Piazza del Campidoglio de Roma, un cambio de ubicación con respecto a su sede tradicional en el Ninfeo de Villa Giulia.
Paralelamente, el International Booker Prize 2026 confirma esta tendencia con una lista de seis finalistas que también prescinden de la autoficción. Las novelas seleccionadas, traducidas a partir de cinco idiomas diferentes, exploran temas complejos y contextos históricos diversos. Las obras finalistas son *Las noches son tranquilas en Teherán*, de Shida Bazyar (traducida del alemán por Ruth Martin); *La que permanece*, de René Karabash (traducida del búlgaro por Izidora Angel); *El director*, de Daniel Kehlmann (traducido del alemán por Ross Benjamin); *Así en la Tierra como debajo de la Tierra*, de Ana Paula Maia (Brasil, traducida del portugués por Padma Viswanathan); *La bruja*, de Marie Ndiaye (traducida del francés por Jordan Stump), una novela escrita en 1996 que ha tardado treinta años en recibir este reconocimiento; y *Diario de viaje por Taiwán*, de Yáng Shuang-zi (traducido del mandarín por Lin King).
El International Booker Prize, con una dotación de 50.000 libras esterlinas que se reparten equitativamente entre el autor y el traductor, destaca la importancia de la ficción traducida como una vía para acceder a nuevas perspectivas y culturas. El ganador se anunciará el 19 de mayo en la Tate Modern de Londres.
Según el crítico Nawaid Anjum, estas novelas abarcan cinco idiomas y se entrelazan con historias reales: revoluciones aplastadas, exilios que se extienden durante décadas, menús coloniales reinterpretados como resistencia, prisiones construidas sobre antiguos terrenos de esclavitud, la paulatina caída de un cineasta en la transigencia y la negativa de una adolescente a aceptar el cuerpo que le ha sido impuesto por la costumbre . Anjum concluye que la lista de finalistas demuestra que la ficción traducida no es un nicho, sino una necesidad , y que estas obras invitan a los lectores a afrontar la incomodidad con naturalidad, reír donde menos se espera, a través de continentes y décadas, con el mismo pulso inquebrantable: el de reconocernos .
En paralelo a los anuncios de los premios, se inaugurará el 29 de abril en el Macro (Museo de Arte Contemporáneo de Roma) la exposición Uno, Cinco, Doce , comisariada por Maria Luisa Frisa y Mario Lupano. Esta exposición conmemorativa del 80 aniversario del Premio Strega ofrecerá una mirada retrospectiva a la historia del galardón, exhibiendo secuencias de lectura y destacando los momentos más significativos del premio, así como el ambiente intelectual que se respiraba en la Casa Bellonci en la posguerra. La exposición busca sumergir al público en el corazón del Premio Strega, permitiéndole experimentar su rica historia y su impacto en la cultura italiana.












