Irán y Estados Unidos compiten por localizar a uno de los dos pilotos de un caza estadounidense F-15E que se estrelló en territorio iraní, en medio de una guerra que ya cumple seis semanas. Los enfrentamientos se han intensificado con ataques a instalaciones clave en Irán, incluyendo una planta petroquímica en Mahshahr y la central nuclear de Bushehr.
Según informes de medios iraníes, Washington y Tel Aviv han incrementado el número de objetivos atacados. El bombardeo de la planta petroquímica de Mahshahr, en el suroeste de Irán, dejó cinco heridos, mientras que un agente de seguridad falleció cerca de la central nuclear de Bushehr, aunque las instalaciones no sufrieron daños. Además, Teherán amaneció cubierta por una densa nube de humo gris, acompañada de varias explosiones en el norte de la ciudad, según un periodista de la AFP. Ataques también fueron reportados contra una cementera en Bandar Khamir, en el sur, que continuó operando, y un puesto fronterizo con Irak.
La prioridad actual es la búsqueda del piloto desaparecido. El ejército iraní afirma haber derribado el caza F-15E el viernes, y aunque uno de los pilotos fue rescatado, la suerte del segundo es desconocida. Medios estadounidenses confirman el rescate del primer piloto, pero no han proporcionado detalles sobre el paradero del segundo. La Casa Blanca, tras un prolongado silencio, se limitó a informar que el presidente Donald Trump ha sido notificado de la situación. Trump, en una entrevista con NBC, aseguró que este incidente no alterará las posibles negociaciones con Teherán para encontrar una solución a la guerra, que está afectando la economía global.
Desde el inicio de la guerra, desencadenada el 28 de febrero por una ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán, no se han reportado muertes ni capturas de soldados estadounidenses en territorio iraní. Sin embargo, 13 militares estadounidenses han fallecido en Kuwait, Arabia Saudí e Irak. Los combates han causado miles de víctimas, principalmente en Irán y Líbano.
El ejército iraní atribuye el derribo del F-15E a un sistema de defensa antiaérea perteneciente a los Guardianes de la Revolución. El 'New York Times' y el 'Washington Post' han verificado fotografías y videos que muestran aviones y helicópteros estadounidenses sobrevolando a baja altura la zona del accidente. La televisión estatal iraní ha difundido imágenes de los supuestos restos del avión y ha ofrecido una "recompensa generosa" a quien proporcione información sobre el paradero del piloto desaparecido.
Houston Cantwell, un ex piloto de la Fuerza Aérea estadounidense, explicó a la AFP que en situaciones similares, las fuerzas especiales se mantienen en alerta para rescatar a los pilotos en territorio enemigo, pero advirtió que no se arriesgarán a realizar misiones suicidas. Según Cantwell, la prioridad para un piloto es ocultarse y buscar un lugar seguro para ser rescatado, como un claro en el bosque o la azotea de un edificio.
Paralelamente, el ejército iraní asegura haber alcanzado otro avión estadounidense, un A-10 Thunderbolt II, que posteriormente se estrelló en el Golfo. Según el 'New York Times', el piloto de este avión fue rescatado sano y salvo.
La situación se complica aún más con la reciente purga del jefe del Ejército por parte de Donald Trump, lo que agrava la crisis en Estados Unidos relacionada con la guerra en Irán. La incertidumbre sobre el paradero del segundo piloto del F-15E y la intensificación de los ataques aéreos mantienen a la región en vilo, mientras la comunidad internacional observa con preocupación la escalada del conflicto. La promesa de una recompensa por información sobre el piloto desaparecido añade una capa adicional de tensión a la ya delicada situación. La búsqueda continúa, con ambos países movilizando recursos para encontrar al aviador antes que el otro, en una carrera contra el tiempo que podría tener consecuencias significativas para el futuro de la guerra.











