Un productor de lácteos de California, Raw Farm, está retirando voluntariamente más de media docena de variedades de su queso cheddar elaborado con leche cruda, después de una investigación de la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA) relacionada con un brote en curso de E. coli. La empresa, ubicada en Fresno, California, había resistido inicialmente la solicitud de retiro, pero finalmente accedió a hacerlo bajo protesta para trazar un camino a seguir , según un comunicado de la empresa. Los lotes retirados tienen fechas de caducidad que van de mayo de 2026 a septiembre de 2026.
La FDA comenzó a investigar el mes pasado casos de intoxicación alimentaria por E. coli en personas que, según informes, consumieron productos de la compañía. La agencia había solicitado previamente una revisión de los productos de Raw Farm. Aunque una inspección reciente de las instalaciones de la empresa no encontró resultados positivos de la bacteria E. coli en los productos, la FDA ha confirmado que nueve personas, incluidos niños, han enfermado a causa del brote, y el número de casos sigue aumentando.
De las ocho personas entrevistadas por funcionarios de salud, siete informaron haber consumido productos de la marca Raw Farm. Dos personas reportaron haber bebido leche de Raw Farm en 2025, mientras que cinco personas en 2026 dijeron haber comido o haber sido servidas con queso cheddar crudo de Raw Farm. La secuenciación genética de las cepas de E. coli en las personas enfermas muestra que están estrechamente relacionadas, lo que indica que los afectados en el brote comparten una fuente común de infección , según la FDA.
Raw Farm insiste en que el retiro voluntario se limita únicamente al queso cheddar de su marca y que ningún otro producto está siendo retirado. La empresa reitera que no se han encontrado rastros de E. coli en sus productos durante las pruebas realizadas. Sin embargo, la FDA tiene la autoridad para ordenar a las empresas de alimentos retirar sus productos cuando existe un riesgo razonable de lesiones graves o muerte, pero primero debe dar a la compañía la oportunidad de cumplir voluntariamente.
El creciente interés en la leche cruda y sus productos, como el queso cheddar elaborado con leche cruda, ha ido en aumento en los últimos años. Este aumento en la popularidad se ha visto impulsado por las redes sociales y el respaldo del movimiento Make America Healthy Again, asociado con Robert F. Kennedy Jr. Los defensores de la leche cruda a menudo argumentan que conserva nutrientes y enzimas beneficiosas que se pierden durante la pasteurización.
Sin embargo, los expertos en salud pública advierten sobre los riesgos asociados con el consumo de leche cruda o bronca, que no ha sido pasteurizada. La pasteurización es un proceso que elimina gérmenes peligrosos como E. coli, salmonela, listeria y campylobacter, que pueden causar enfermedades graves e incluso la muerte.
La regulación de la leche cruda varía significativamente de un estado a otro en los Estados Unidos. El gobierno federal no permite la venta de leche no pasteurizada a través de las fronteras estatales para el consumo humano. Algunos estados permiten su venta al por menor en tiendas, mientras que otros solo autorizan su venta en las propias granjas. Otros estados permiten los llamados cowshares , en los que las personas pagan por la leche de animales específicos, y algunos solo permiten el consumo por parte de propietarios de granjas, empleados o invitados no remunerados .
La FDA continúa investigando el brote de E. coli y está trabajando con Raw Farm para garantizar que se tomen las medidas necesarias para proteger la salud pública. La agencia insta a los consumidores a tener precaución al comprar y consumir productos lácteos, especialmente aquellos elaborados con leche cruda, y a seguir las pautas de seguridad alimentaria recomendadas. Los consumidores que experimenten síntomas de intoxicación alimentaria, como diarrea, dolor abdominal o fiebre, deben buscar atención médica de inmediato.
El retiro voluntario de Raw Farm subraya los riesgos potenciales asociados con el consumo de productos lácteos crudos y la importancia de la pasteurización para garantizar la seguridad alimentaria. La situación también plantea preguntas sobre la regulación de la leche cruda y la necesidad de una mayor supervisión para proteger a los consumidores de enfermedades transmitidas por los alimentos. La FDA continuará monitoreando la situación y proporcionará actualizaciones a medida que haya nueva información disponible.










