La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) avanza en el desarrollo de gotas oftálmicas que podrían prevenir la pérdida de visión causada por la retinopatía diabética, una complicación común y grave de la diabetes. La investigación, liderada por un equipo del Instituto de Neurobiología, busca ofrecer una alternativa accesible y menos invasiva a los tratamientos actuales, que suelen requerir inyecciones directamente en el ojo.
La retinopatía diabética es una enfermedad progresiva que daña la retina, el tejido sensible a la luz ubicado en la parte posterior del ojo. En México, esta condición afecta a un gran número de personas con diabetes y es una de las principales causas de ceguera en adultos en edad productiva, generando un impacto significativo en la calidad de vida y la economía.
El proyecto de la UNAM se centra en la vasoinhibina, una molécula naturalmente producida por el cuerpo humano que tiene la capacidad de inhibir el crecimiento anormal de los vasos sanguíneos. Este crecimiento descontrolado es un factor clave en el desarrollo de la retinopatía diabética, ya que los nuevos vasos sanguíneos son frágiles y propensos a sangrar, lo que puede provocar daño en la retina y, eventualmente, la pérdida de visión.
Según el investigador Juan Pablo Robles, el objetivo principal es crear un tratamiento que pueda administrarse de forma sencilla y no invasiva, reemplazando las inyecciones intraoculares que actualmente se utilizan para tratar la retinopatía diabética. Estas inyecciones, aunque efectivas, pueden ser incómodas para los pacientes y requieren de personal médico especializado, lo que limita su acceso en algunas regiones.
El equipo de investigación logró identificar los tres aminoácidos específicos de la vasoinhibina que son responsables de su actividad inhibidora del crecimiento vascular. Con esta información, diseñaron una versión simplificada y más viable de la molécula para su uso como medicamento. Esta formulación optimizada tiene la capacidad de bloquear la angiogénesis, el proceso biológico que impulsa el crecimiento de nuevos vasos sanguíneos.
Una de las ventajas potenciales de este nuevo fármaco es que no solo actúa sobre el factor de crecimiento endotelial vascular (VEGF), que es el objetivo de muchas terapias existentes, sino que también influye en otras moléculas involucradas en la angiogénesis. Esta acción más amplia podría traducirse en una mayor efectividad en el tratamiento de la retinopatía diabética, especialmente en aquellos casos donde otras terapias no han sido completamente exitosas.
El desarrollo de estas gotas oftálmicas representa un avance significativo en la búsqueda de tratamientos más efectivos y accesibles para la retinopatía diabética. La posibilidad de administrar el fármaco a través de gotas oculares simplificaría el proceso de tratamiento, reduciría los costos asociados y mejoraría el acceso a la atención médica para un mayor número de pacientes.
El siguiente paso crucial en el desarrollo de este nuevo tratamiento es la realización de ensayos clínicos en humanos. Estos ensayos permitirán evaluar la seguridad y eficacia de las gotas oftálmicas en pacientes con retinopatía diabética, así como determinar la dosis óptima y el régimen de administración. Si los resultados de los ensayos clínicos son positivos, las gotas podrían convertirse en una nueva opción terapéutica para prevenir la ceguera en personas con diabetes.
El equipo de investigación de la UNAM confía en que esta tecnología tiene el potencial de transformar la forma en que se trata la retinopatía diabética a nivel global. La disponibilidad de un tratamiento accesible, no invasivo y efectivo podría reducir significativamente la incidencia de la ceguera en personas con diabetes y mejorar su calidad de vida.
La investigación continúa avanzando y se espera que los ensayos clínicos comiencen en un futuro cercano. La comunidad científica y los pacientes con diabetes esperan con optimismo los resultados de estos estudios, ya que las gotas oftálmicas desarrolladas por la UNAM podrían representar una luz de esperanza para millones de personas en todo el mundo que corren el riesgo de perder la visión debido a esta enfermedad.










